Enfoques

Beber del grifo ya es historia; hoy es cuestión de status

Según cifras de la UNESCO, un litro de agua embotellada puede costar hasta mil veces más que si la tomáramos de la llave. En México, una persona consume en promedio 248 litros anualmente.
Miriam de Regil
06 marzo 2014 21:51 Última actualización 07 marzo 2014 5:0
Agua potable para la población en desgracia. (Reuters/Archivo)

La compra de agua embotellada en México se ha disparado 8.1 por ciento al año, en promedio. (Archivo)

CIUDAD DE MÉXICO. La demanda de agua embotellada continúa creciendo de forma acelerada en México, a tal grado que ya es una de las naciones que más consumen dicho producto a nivel mundial.

Sólo en el Distrito Federal, la adquisición de agua envasada alcanza un promedio de 391 litros por habitante al año, mientras que a nivel nacional el consumo promedia 248 litros por persona anualmente, según la firma Beverage Marketing Corporation. En Estados Unidos el consumo promedio es de 110 litros al año por habitante.

Delia Montero, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Iztapalapa, explicó que el consumo responde a varias razones, pero muchas de ellas van más allá de la simple desconfianza a beber agua ‘de la llave’ y concurren factores de moda o status, ya que el poder de marketing de las empresas ha impactado fuertemente, inclusive que en zonas donde la calidad del agua es buena.

Con base en una reciente encuesta que ella coordinó: “Hábitos de consumo, servicio y calidad del agua por hogar en el Distrito Federal”, sólo 13 por ciento de los entrevistados aseguró beber agua del grifo y el resto consume agua de garrafón, lo que implica un gasto adicional.

El del agua embotellada “es un negocio muy grande que hace dos años consiguió en México ingresos por más de diez mil millones de dólares a las compañías trasnacionales”, dijo Montero.

Martha Haro, profesora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó que las personas están tan convencidas de la mala calidad del agua entubada que no les importa gastar en botellas, volviéndose una costumbre y se pierde la percepción del gasto extra que ello implica, o simplemente los consumidores lo justifican con el cuidado de su salud.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) señala que los hogares mexicanos gastan de 17 hasta 175 por ciento más en agua embotellada, jugos, refrescos, cervezas y bebidas alcohólicas que lo que desembolsan anualmente y por separado en tortillas, leche, frutas o huevo.

Para Alejandro Calvillo, director de la asociación “El Poder del Consumidor”, no es ningún honor ser uno de los países que más consume agua embotella, al contrario es una tragedia para la nación tanto en términos ambientales, por la generación de desechos, el consumo de energía y la falta de servicios que ello implica.

La compra de agua embotellada en México se ha disparado 8.1 por ciento al año, en promedio.

Según cifras de la UNESCO, un litro de agua embotellada puede costar hasta mil veces más que si la tomáramos de la llave.

Por encima de las cifras que reportan países como España, Alemania y Bélgica, pues en México se adquiere uno de cada diez envases que circulan en el mundo”.

El precio promedio de una botella de agua en México es de diez pesos, aunque existen envases y marcas de moda que pueden alcanzar los 100 pesos o más.

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