Management

¿Tu jefe es un ‘niño grande’? Te decimos cómo lidiar con él

Si tu jefe grita, no sabe delegar, hace 'berrinches' y quiere tener el control de todo, todo el tiempo tiene el síndrome de 'niño grande'. No sufras, mejor aprender a manejarlo.
Alba Velasco
08 mayo 2017 21:16 Última actualización 09 mayo 2017 18:53
Un jefe 'niño grande' es agresivo, hace berrinches y no permite el crecimiento de su equipo. (Schutterstock)

Un jefe 'niño grande' es agresivo, hace berrinches y no permite el crecimiento de su equipo. (Schutterstock)

La vida laboral puede llegar a ser estresante y en ocasiones difícil de llevar, en especial si tu jefe es un ‘niño grande’, es decir, pierde el control, grita, no sabe delegar, quiere tener el control absoluto y cuando no lo tiene descalifica el trabajo de los demás.

“En México no aprendimos a formar líderes, en las empresas generalmente ascienden a una persona operativamente buena, pero esa persona no necesariamente es buena para manejar a las personas”, señaló Guadalupe Gómez-Pezuela, experta en Psicología Organizacional Positiva en entrevista con El Financiero.

Si tu jefe cumple con este perfil debes aprender a manejar la situación sin que tu productividad y tu salud se vean afectados, para ellos, la especialista recomienda:

Autoestima alta. “Ante un ‘niño grande’ debemos mantener nuestra autoestima, no porque me aventó las hojas me voy a sentir mal, debo mantenerme en mi lugar”, afirmó la también fundadora del Instituto de Psicología y Pedagogía Positiva.

No te ‘enganches’. Una práctica común que genera un ‘niño jefe’ es la confrontación, los trabajadores llegan a discutir un tema que no los va a llevar a ninguna parte y únicamente se van a desgastar. “Ante todo uno debe mantener y demostrar una madurez laboral”.

Control, control y más control. No permitas que tu jefe ‘niño grande’ te haga perder el control. “Haz ejercicio, meditar, busca una forma de canalizar tus emociones para que no te generen un problema de salud, eso es muy importante”, destaca la especialista.

¿Realmente necesitas estar ahí? Si el entorno laboral resulta realmente asfixiante podrías analizar si es indispensable que sigas en ese trabajo. “Debemos preguntarnos qué nos mueve estar aquí, ¿realmente lo vale?, ¿no tengo otra alternativa?, son preguntas que debemos hacernos”.

¿Me gusta el papel de víctima? Finalmente Guadalupe Gómez-Pezuela aconseja cuestionarte qué tanto te gusta ser la víctima de tu jefe ‘niño grande’, ¿es un trato al que estás acostumbrado desde casa?