Fotogalerías
La ironía, rasgo del caricaturista que llevaba dentro, nunca lo abandonó, ni siquiera como fotógrafo del Palacio
de Miraflores. (Especial)
Matiz se preocupaba por los universos que encierran las cosas más pequeñas, como la estructura de una cebolla
o una col, tendiendo hacia lo abstracto. (Especial)
En Venezuela, Matiz narró visualmente, como nadie, la vuelta de tuerca entre dos grandes épocas. (Especial)
Si en México vivió seis años (del 41 al 47), Venezuela se llevaría sus cuatro mejores décadas. (Especial)
La visita de un día de los Kennedy a Venezuela también fue registrada por Matiz. (Especial)
Antes de Venezuela, Matiz había estado en Estados Unidos, Medio Oriente, Europa y Bogotá. (Especial)
Son de Matiz las imágenes más conocidas del comandante Castro siendo aclamado en diversos sitios de Caracas. (Especial)

Testigo de la historia

Leo Matiz capturó el ritmo vertiginoso del sueño modernizador de un país que salía de la dictadura para abrirse al mundo con el impulso de la bonanza petrolera de los años 50. Su obra venezolana es una crónica de cuatro décadas que revolucionó el fotoperiodismo y fraguó una estética propia.
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