Se enfrentan normalistas y federales en Acapulco

Los normalistas arribaron al puerto de Acapulco a bordo de los 22 autobuses que secuestraron el domingo en diferentes puntos de la Autopista del Sol, y de inmediato se trasladaron hacia el Aeropuerto Internacional Juan Álvarez, que se ubica en la Zona Diamante del puerto.
La Policía Federal Antimotines estableció un cerco a la altura del centro comercial La Isla, donde fueron detenidos los autobuses. Los normalistas comenzaron a lanzar piedras, palos y botellas.
En la trifulca se registraron algunos descalabrados que fueron atendidos por una unidad de la Cruz Roja que se encuentra asignada en el centro comercial, mientras que la circulación por esa importante avenida que recorre la Zona Diamante de Acapulco se interrumpió.
El gobernador interino de Guerrero, Rogelio Ortega, dijo que el estado solicitó la presencia de la Policía Federal para impedir la toma del aeropuerto, e insistió en que su administración no intervendrá para reprimir las acciones de los normalistas y maestros.
La tensión entre policías federales y normalistas continúa y en el lugar del bloqueo había combustible. Se reportan 18 elementos de la Policía lesionados por petardos y golpes por partes de los normalistas.
Posteriormente, el cerco de la Policía Federal que se estableció para evitar que los normalistas llegaran al Aeropuerto Internacional de Acapulco cedió y el contingente de jóvenes encapuchados logró llegar hasta la terminal aérea donde continúan su protesta.
Decenas de personas que tenían previsto tomar algún vuelo y que se trasladaban a bordo de taxis o coches particulares, han tenido que caminar para poder llegar al aeropuerto, ya que se encuentra totalmente obstruido el boulevard de la naciones que es la única vía que conduce hacia ese lugar.
La Policia Federal Antimotines, que fue superada en número por los normalistas, se replegó hacia un costado de la vía, a la espera de nuevas órdenes de sus superiores.
En el Aeropuerto Internacional de Acapulco, las personas no pudieron salir o entrar a las instalaciones, debido al bloqueo que mantienen los normalistas de Ayotzinapa, padres de familia de los 43 desaparecidos y los maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación (CETEG).
Los manifestantes han imposibilitado el libre movimiento de los pasajeros, quienes han tenido que permanecer aislados muy cerca de las pistas de aterrizaje.
Con piedras, palos, tubos, bombas molotov y varillas, los normalistas se apoderaron de las instalaciones del aeropuerto Juan Álvarez.