Una crisis llamada Jared Kushner
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Una crisis llamada Jared Kushner

COMPARTIR

···

Una crisis llamada Jared Kushner

El yerno de Trump representa una 'amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos'.

Es difícil decir cuántas leyes ha violado presuntamente Kushner. Pero podemos estar seguros de que el fiscal Mueller lleva la cuenta.

Financial Times Por Edward Luce
02/03/2018
Actualización 01/03/2018 - 23:02
Placeholder block
Jared Kushner es lo más cercano que tiene Donald Trump a un plenipotenciario.Fuente: Ismael Angeles

Jared Kushner es lo más cercano que tiene Donald Trump a un plenipotenciario. Este hombre de 37 años supervisa las relaciones entre EU y China, el proceso de paz árabe-israelí, la innovación gubernamental, la reforma de las prisiones federales y las relaciones entre EU y México.

También es el consejero superior del presidente, y esposo de la hija favorita de Trump. Sin embargo, también es el hombre más peligroso en la habitación.

El precio de la presencia de Kushner sigue aumentando. El miércoles, el New York Times informó que su negocio, Kushner Companies, el cual representa la mayoría de sus 761 millones de dólares en patrimonio neto, ha recibido préstamos por un total de 509 millones de los prestamistas con quien Kushner ha sostenido reuniones en la Casa Blanca en el año hasta la fecha.

Semejantes acuerdos huelen muy fuerte a conflicto de intereses. Apollo Global Management, la firma de capital privado, la cual prestó 184 millones para refinanciar una de las propiedades de Kushner en Chicago, es una clara beneficiaria de la reciente reforma tributaria, que retuvo la exención tributaria de carried interest (participación en cuenta) para socios de capital privado, una laguna que Trump originalmente había prometido cerrar.

Citigroup, la cual le prestó a Kushner Companies 325 millones para ayudar a financiar una de sus propiedades en Brooklyn, también se beneficiaría de cualquier dilución de la supervisión de Washington de los prestamistas “demasiado grandes como para quebrar”.

Kushner insiste que nunca discute sus negocios familiares con quienes visitan la Casa Blanca. Las apariencias indican lo contrario. Sencillamente, su compañía enfrenta una posible bancarrota a menos que pueda refinanciar su hipoteca de 1.2 mil millones en 666 Fifth Avenue, la prestigiosa propiedad de la ciudad de Nueva York que Kushner compró por 1.8 mil millones en enero de 2007 cuando el mercado inmobiliario estaba al nivel más caro. Su modelo de negocio se derrumbó poco después y Kushner ha estado tratando de vender este “elefante blanco” desde entonces. Los acreedores de su compañía mantienen el título de la propiedad en una cuenta de depósito de custodia contra el impago de la hipoteca, cuyo reembolso total debe abonarse en febrero de 2019.

Ésa es la cruda realidad. Todos los problemas legales que enfrenta Kushner -desde la pérdida de su autorización de seguridad la semana pasada hasta el enfoque de la investigación de Robert Mueller en Rusia- se derivan de las calamitosas finanzas de su compañía.

Kushner no divulgó en repetidas ocasiones el alcance de sus intereses comerciales y las reuniones con funcionarios extranjeros en los formularios de divulgación del gobierno. Todavía estaba agregando detalles olvidados en enero, un año completo después de aceptar el puesto en la Casa Blanca. Una reunión que se olvidó de revelar fue la que sostuvo con Sergei Gorkov, un amigo del presidente ruso Vladimir Putin y director de VEB, una institución financiera rusa. Kushner Companies también se acercó a un acuerdo sobre la propiedad con Anbang Insurance de China, así como con el exprimer ministro de Qatar. Cuanto más se acerca Kushner Companies al día del reembolso de la hipoteca, más aumenta la presión para un rescate.

Los términos como “apalancamiento” y “conflicto de interés” no reflejan adecuadamente la magnitud del peligro que Kushner representa para la seguridad nacional de EU. Como informó el Washington Post esta semana, las agencias de inteligencia estadounidenses han sabido que numerosos gobiernos extranjeros discutieron cómo explotar los intereses comerciales de Kushner, incluyendo Israel, China, México y los Emiratos Árabes Unidos. Las relaciones de EU con todos estos cuatro países han sido parte de la cartera deKushner.

Luego está la investigación de Mueller. Huelga decir que el fiscal especial sabe más acerca de estos conflictos de intereses que nadie. En el mejor de los casos, se pondría en tela de juicio la capacidad de Kushner para llevar a cabo sus extraordinarios deberes en la Casa Blanca. Dadas estas circunstancias, es absurda. Ya ni siquiera está autorizado para leer los informes de inteligencia de mayor nivel necesarios para realizar estos trabajos.

Es difícil decir cuántas leyes ha violado presuntamente Kushner. Pero podemos estar seguros de que Mueller lleva la cuenta.