Financial Times

Tim Cook, Persona del Año: Financial Times

El renovado éxito financiero de Apple y sus novedades tecnológicas, así como la defensa de sus propios valores, son los que llevaron a Tim Cook, CEO de la empresa, a ser votado como la Persona del Año para el diario Financial Times.
Tim Bradshaw y Richard Waters
12 diciembre 2014 20:51 Última actualización 12 diciembre 2014 23:30
Tim Cook, CEO de Apple. (Bloomberg)

Tim Cook, CEO de Apple. (Bloomberg)

El éxito financiero y la deslumbrante nueva tecnología por sí solos habrían sido suficientes para otorgarle al CEO de Apple el voto como Persona del Año 2014 para el Financial Times, pero la valiente exposición de sus valores hecha por Tim Cook también lo distingue.

Durante más de una hora en la reunión anual de accionistas de Apple, Cook lidió pacientemente con cuestionamientos que iban desde sus planes para el mercado televisivo a lo que piensa de los Google Glass. 

Pero cuando un miembro de la audiencia intentó presionar al CEO de Apple respecto a la rentabilidad de las varias iniciativas ambientales de la empresa, como su centro de datos impulsado por energía solar, Cook estalló.

"Hacemos cosas por otras razones más allá de las ganancias, hacemos cosas porque son correctas y justas", gruñó Cook. Ya sea en derechos humanos, energías renovables o accesibilidad para gente con necesidades especiales, "yo no pienso en el maldito retorno sobre la inversión", añadió en el mismo tono duro e intransigente que los empleados de Apple esperan no tener que escuchar. 

Muchos inversionistas, dicho sea de paso, lo han respaldado. Tras un complicado 2013, el precio de la acción ha aumentado cerca de 50 por ciento desde aquella reunión con accionistas, en algún punto llevando su capitalización de mercado por encima de los 700 mil millones de dólares.

CAMBIAR EL 'CHIP'

En los tres años posteriores a la muerte de Steve Jobs, Cook, de 54 años, ha mantenido la postura ante ataques de inversionistas activistas y la pérdida de confianza de algunos respecto a si Apple podría sobrevivir sin su fundador.

Este año ha visto al jefe de la compañía salir de la sombra de su predecesor y marcarla con su propia colección de valores y prioridades: impulsar sangre nueva, cambiar el cómo administra su flujo de efectivo, abrirse a una mayor colaboración y enfocarse en más temas sociales.

Mientras el nuevo iPhone continúa rompiendo sus propios récords de lanzamiento, Cook ha anunciado novedades como el Apple Watch y el servicio de pago Apple Pay, que llevan a la compañía a los campos de la moda y las finanzas, con lo que recaptura un espíritu de innovación que muchos creían que se había ido con Jobs.

Mientras tanto, el valor de Apple este año ha crecido tanto como el total de la capitalización del mercado de Google.

Pero el cambio de opinión en Wall Street -y en Silicon Valley- respecto a Cook va más allá de los 70 millones de iPhones que Apple espera vender en este trimestre o de los 42 mil millones en ventas generadas en el anterior.

La valiente exposición de valores de Cook nunca fue tan poderosa como la primera vez en la que habló públicamente de su sexualidad.

"Si escuchar que el CEO de Apple es gay puede ayudar a alguien que lucha por aceptarse como es, o le da confort a alguien que se siente solo, o inspira a personas a insistir en su igualdad, entonces eso vale un intercambio con mi propia privacidad", escribió Cook en Bloomberg Businessweek en octubre.

Se trató de un inusual vistazo dentro de su custodiada vida personal que, además, puso en riesgo a la marca Apple en zonas menos tolerantes del mundo. 

"La gente dice que tiene un frío exterior, pero es un tipo muy apasionado y defiende con firmeza lo que cree", afirmó Bob Iger, CEO de Walt Disney y miembro de la junta de Apple desde 2011. "Eso es tanto en su vida personal como en Apple".