Financial Times

Ryanair, Airbus y los vuelos pesadilla

01 febrero 2014 10:7 Última actualización 07 noviembre 2013 5:2

[Ryanair, la principal aerolínea de bajo costo de Europa redujo esta semana su pronóstico de ganancias por segunda vez en dos meses. / Bloomberg] 


 

 
Por Michael Skapinker
 
 
Ryanair se ha comprometido a mejorar el servicio y Airbus ha pedido asientos de cabina más amplios para dar a los pasajeros una mejor noche de sueño.
 
 
¿Será más placentero volar? En sus sueños.
 
 
La promesa de servicio de Ryanair se produjo después de que los accionistas criticaron el abrasivo estilo de Michael O’Leary, su director ejecutivo. La aerolínea, la principal de bajo costo de Europa, redujo esta semana su pronóstico de ganancias por segunda vez en dos meses.
 
 
Ryanair dice que va a mejorar su página web, relajar su enfoque agresivo sobre el equipaje de mano y dar a los clientes 24 horas para corregir los errores realizados en las reservas en línea.
 
 
Hace tiempo que me siento ambivalente hacía O’Leary. Otras compañías aéreas de bajo costo son más placenteras y algunas, como Southwest Airlines de EU, donde la tripulación de cabina tiene un rap, y Kulula de Sudáfrica, con un oscuro humor a bordo, se las arreglan para ser graciosas. (“Bienvenido a Johannesburgo,” un anuncio de Kulula que escuché alguna vez. “Si viene de visita, esperamos que disfrute su estancia. Si está volviendo a casa, esperamos que su auto esté donde lo dejó.”)
 
 
Por otro lado, el enfoque de O’Leary me llamó la atención por tener una instancia de verdad en su publicidad. Volar es horrible, parecía decir. En lugar de pretender que nos importa, le ofrecemos precios ridículamente bajos.
 
 
Volar es horrible. ¿Por qué? Principalmente porque uno tiene tan poco espacio. Además del metro en hora pico, donde generalmente los trayectos son breves, no hay ningún otro lugar en el que, los que tenemos la suerte de vivir por encima del umbral de la pobreza, tengamos que sentarnos en tal proximidad con extraños.
 
 
Los vuelos de bajo costo, por lo menos, por lo general se llevan a cabo durante el día. Lo cual es suficientemente malo, pero los vuelos nocturnos son terribles. Algunos individuos parecen perfectamente capaces de quedarse dormidos. Pero para aquellos de nosotros que tenemos dificultades para dormir, incluso en nuestras propias camas, una noche en el aire es el purgatorio.
 
 
Airbus sostiene que un asiento ligeramente más amplio mejoraría nuestro sueño durante el vuelo. Para ello, citó la investigación realizada por el Centro del Sueño de Londres, que simuló condiciones de vuelo, incluyendo sonidos de fondo, entretenimiento a bordo y servicio de comidas, mientras se medían las ondas cerebrales, oculares, abdominales, torácicas y los movimientos de las piernas de seis voluntarios.
 
 
El estudio encontró que la calidad del sueño de las personas en los asientos de 18 pulgadas fue 53 por ciento mejor que la de los de los asientos de 17 pulgadas. ¿Airbus va a ampliar sus asientos a 18 pulgadas? No necesita hacerlo. Sus asientos de cabina en vuelos de larga distancia ya miden 18 pulgadas. ¿Por qué perder tiempo con el estudio y el comunicado de prensa entonces? Por que “otros fabricantes” –¿A quiénes se referirán?– “están erosionando las normas de comodidad de los pasajeros, y volviendo a asientos más estrechos”.
 
 
Así que esto se trata de una riña entre compañías. Recientemente volé en un avión Airbus A380 por primera vez y admiré el ingenio que produjo el avión más grande del mundo. Pero dormí a ratos. No es el ancho del asiento lo que me molesta, es la falta de espacio para las piernas. Los pasajeros que reclinan sus asientos totalmente empeoran la situación.
 
 
La mayoría de las aerolíneas no tienen intenciones de ampliar el espacio entre los asientos. Para entender por qué, miremos las cifras proyectadas de ganancias de la industria para 2013. Según la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, se espera que las aerolíneas del mundo tengan una ganancia de 11.7 mil millones de dólares sobre ingresos de 708 mil millones de dólares. Eso es un margen de 1.7 por ciento. Muchas líneas aéreas luchan por sobrevivir. Alitalia está luchando por evitar la bancarrota. La Comisión Europea recientemente permitió la adquisición monopólica de Olympic Air por Aegean Airlines, otra compañía griega, porque de lo contrario Olympic habría ido a la quiebra.
 
 
Ryanair se enfrenta a la creciente competencia de rivales de bajo costo y está recortando sus tarifas cada vez más. O’Leary observa que: “Si un par de competidores desaparecen como parte de ese proceso, ni modo.”
 
 
Está siendo un poco menos desagradable con los clientes, quienes tienen más opciones, que con la competencia. No creo que vamos a ver más espacio para las piernas en sus aviones. He hablado sólo de los asientos en cabina. Como trabajo para una empresa magra, y consciente de los costos, no he volado en clase de negocios en 15 años.
 
 
Al pasar por la clase de negocios veo como los pasajeros se acomodan en sus asientos reclinables que se convierten en camas. Parecen satisfechos consigo mismos. Pero en realidad las camas se ven tan estrechas como una tabla de planchar y hay un extraño durmiendo al lado separado por una partición pequeña. Hay mayor privacidad en un albergue juvenil. La clase de negocios no es cómoda tampoco. Sólo parece ser más cómoda comparada con los miserables en la parte posterior.
 
 
 
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