Financial Times

Por qué no funcionará el Fair Play Financiero en el futbol de Europa

Por la regla del Fair Play Financiero, la UEFA vigila el cumplimiento del límite de gastos en las principales ligas europeas, aunque no parece que la medida pueda evitar que los grandes clubes sigan dominando en sus respectivos torneos.
Alan Beattie
29 agosto 2014 20:43 Última actualización 30 agosto 2014 5:5
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Con anotaciones de Samir Nasri y Vincent Kompany, el City se proclamó campeón del futbol inglés. (Reuters)

El Manchester City, financiado por la familia real de Emiratos Árabes, ganó la última edición de la Liga Premier de Inglaterra. (Reuters)

Ya basta de la frivolidad del Mundial: veamos el futbol verdadero. El verano está llegando a su fin y se pone en marcha otra temporada en las ligas europeas.

Sin embargo, este año los clubes plutócratas que dominan sus principales divisiones están siendo estrechamente observados por los reguladores.

Manchester City y Paris St Germain, respectivos ganadores de las ligas inglesa y francesa de la temporada pasada, tienen que enfrentarse ahora a multas y límites de gastos bajo el régimen del Fair Play Financiero. Introducido hace cinco años por la UEFA, el organismo rector del futbol europeo, las regulaciones están empezando a surtir efectos.

Pero eso podría ser contraproducente. El problema que las regulaciones intentan corregir es bastante real: un desequilibrio grotesco entre un puñado de genuinos aspirantes al título y una gran manada de equipos que no tiene esperanzas. No está muy claro, con una desigualdad tan fuertemente arraigada en el juego, si un cambio relativamente modesto ayudará.

El "requisito de equilibrio" de las reglas, en términos generales, obliga a los clubes a no gastar más en jugadores que lo que ganan a través de los ingresos por taquilla, derechos de transmisión, patrocinios y mercadotecnia.

El objetivo es evitar que benefactores ricos distorsionen la competencia al subvencionar enormes pérdidas. Por ejemplo, las carreras por los títulos del Manchester City y el Paris St Germain fueron financiadas por las familias gobernantes de los Emiratos Árabes Unidos y Qatar, respectivamente.

La rivalidad, que en general es algo positivo, adquiere una especial importancia en el deporte, donde la competencia es en sí el producto. Algunos mercados pueden ser monopolios naturales: por lo general es más eficiente tener un sólo sistema ferroviario nacional.

Pero incluso a los aficionados del Manchester United, cuyos célebres sentidos de autoestima han sido ofendidos por el horrible comienzo de su equipo en la actual temporada, les sería difícil entender el propósito de una Premier League inglesa en la que sólo participara el Manchester United.

En realidad, la Premier League es un oligopolio financiado por oligarcas: la escasez de competencia real significa que sólo cinco clubes han ganado la liga en sus 21 años de existencia, el Manchester United ha sido el ganador 13 tediosas veces.

El problema, como una serie de economistas deportivos ha señalado, es que probablemente el requisito de equilibrio empeore el balance competitivo en lugar de mejorarlo. Los clubes más grandes seguirán embolsándose grandes contratos de patrocinio, lo que asegurará su continuo dominio.

La entrada de mayores ingresos de fuera del campo significa mejores jugadores, lo cual se traduce en grandes multitudes y la posibilidad de cobrar más por las entradas. Será más difícil para los clubes menores subir desde las divisiones inferiores hasta la cima.

Parece inobjetable el hecho mismo de que los clubes funcionen con una pérdida perpetua a menos que en realidad quiebren: a menudo un gran problema en las divisiones inferiores, donde es más difícil encontrar un flujo constante de ricos egoístas, a diferencia de las divisiones superiores. Si los ricos quieren subvencionar los espectáculos públicos, que lo hagan.

En las carreras de caballos, el segundo deporte más grande de Gran Bretaña por los ingresos y la asistencia de público, los propietarios han estado perdiendo dinero alegremente durante un siglo sin que nadie los moleste. En 2012, los dueños de caballos de carreras gastaron 369 millones de libras en sus jacos y recuperaron sólo 85 millones en premios y patrocinios.

Una solución es obvia, pero improbable: que el futbol europeo copie el juego de la pelota ovalada de Estados Unidos. La National Football League (NFL) es simplemente el socialismo en un solo deporte. Los ingresos se reparten entre los equipos, hay un límite a las cuentas salariales generales y los equipos de peor rendimiento una temporada son los primeros en seleccionar nuevos jugadores la temporada siguiente.

Se promueve el equilibrio: 13 de 32 equipos de la NFL han ganado el Super Bowl en los últimos 22 años a diferencia de los 5 que lo han hecho en la Premier League. Cuando se creó la Premier League de cricket de India en 2008, se adoptó un enfoque similar, con un tope salarial y subasta abierta de jugadores, y rápidamente se convirtió en un éxito masivo.

Desafortunadamente, incluso si improbablemente los clubes europeos quedaran de acuerdo en el principio de ingresos y redistribución centralizados, eso requeriría que todas sus ligas adoptaran un sistema de este tipo al mismo tiempo.

De lo contrario, aquellas que no tienen tope salarial se apoderarían de los mejores jugadores de las ligas que sí lo tienen. Puesto que esencialmente nadie más en el mundo juega futbol americano, que es un terrible juego, esto no es un problema para la NFL.

Los futbolistas comienzan a jugar profesionalmente mucho antes que los jugadores de la NFL, y los clubes europeos tienen sus propios esquemas de jóvenes, por lo que un sistema de subasta o selección para los mejores nuevos jugadores no va a funcionar.

Una versión modificada del "impuesto de lujo" de la Major League Baseball de Estados Unidos, donde un porcentaje de los gastos de los clubes ricos en jugadores por encima de cierto límite se distribuye hacia otros lugares, podría ser más fácil de implementar, pero los debates acerca de la fórmula para la redistribución probablemente sean feroces.

Lograr el equilibrio competitivo en el futbol es un objetivo loable. Pero tal como están las cosas, las reglas del juego limpio no lograrán mucho. Buena idea; ejecución torpe; probable auto gol. Aquellos que estamos acostumbrados a ver el futbol de divisiones menores conocemos el sentimiento.