Financial Times

Fervor mundialista disfraza los males de Argentina

El futbol y la política se han entrelazado en Argentina, ya que se ha acusado al gobierno de utilizar la gloria deportiva para desviar la atención de una gama de problemas que incluye una de las más altas tasas de inflación a nivel mundial.
Benedict Mander
11 junio 2014 20:7 Última actualización 12 junio 2014 5:0
Argentina. (Reuters)

El gobierno espera que los argentinos olviden la alta tasa de inflación, en medio de la emoción de la Copa Mundial. (Reuters)

Para Argentina todo comienza el jueves. El equipo del país –con Lionel Messi, quizás el mejor jugador del mundo– es el segundo favorito detrás del anfitrión Brasil para ganar la Copa Mundial, y sería la tercera vez que lo lograría. El mismo día en que la Corte Suprema de EU examinará un caso que enfrenta a Argentina contra un grupo de acreedores “holdout” (resistentes a reestructurar la deuda) quienes buscan el reembolso de 1.3 mil millones de dólares de deuda impagada desde el incumplimiento de deuda soberana de Argentina en 2001.

Por separado, cada contienda tendrá un impacto económico. Pero el futbol y la política se han entrelazado en Argentina ya que se ha acusado al gobierno de utilizar la gloria deportiva para desviar la atención de una gama de problemas que incluye una de las más altas tasas de inflación a nivel mundial.

Jorge Capitanich, jefe del gabinete de Argentina, expresó recientemente esperanzas de que “la gente no hable de nada más que de futbol” durante el torneo. Pablo Alabarces, un sociólogo argentino, dijo que era “una paradoja que el futbol no tiene consecuencias políticas, pero los políticos continúan convencidos de que es así”. Señaló especialmente la movida de la presidenta Cristina Fernández de nacionalizar efectivamente todas las transmisiones de futbol hace cinco años, al poner los partidos de futbol a disposición de todos de manera gratuita junto con anuncios del gobierno.

Hay mucho en juego en la Corte Suprema. HSBC le ha advertido a los inversionistas que esperen “un fuerte repunte (del mercado) en el caso de una decisión favorable a Argentina... y una fuerte liquidación si se niega la petición”.

Una solución a la situación le permitiría al país obtener un acceso muy necesario a los mercados de capitales, pero un rechazo podría hundir al país en otro incumplimiento debilitante, sumándole más miseria a una economía que no funciona bien y que se espera caiga en recesión este año.

El gobierno espera que los argentinos olviden la alta tasa de inflación de Argentina en medio de la emoción de la Copa Mundial.

Se asume que las victorias deportivas provocan picos de consumo entre los jubilosos seguidores. Pero el torneo en realidad podría agravar los problemas argentinos, ya que entre 50 mil y 100 mil fanáticos de su equipo se desplazan hacia Brasil, llevándose con ellos el efectivo. Mientras más tiempo permanezca en competencia el equipo nacional, mayor se vuelve la demanda de dólares.

Y ese contingente incluirá las tristemente célebres “barras bravas”, que han sido responsables de algunos de los peores actos de violencia relacionados con el futbol en el mundo, y que han causado un promedio de cinco muertes al año en Argentina durante las tres décadas pasadas. La Sra. Fernández una vez describió a las barras bravas como “maravillosas”, pero sus correrías en Brasil tienen el potencial de darle más dolores de cabeza a la presidenta.

Es posible que los problemas de Argentina vuelvan con más fuerza después del pitazo final. Amado Boudou se encuentra envuelto en un escándalo: el vicepresidente está siendo acusado de abuso de poder para obtener el control de una imprenta de papel moneda en bancarrota. El lunes se convirtió en el primer vicepresidente en ejercicio desde que cayó la dictadura militar en 1983 en ser interrogado en una denuncia penal por un juez, mismo que ahora decidirá si el juicio procede.

Estos retos llegan mientras la Sra. Fernández se ha apuntado una serie de logros en sus intentos de recuperar la confianza de los inversionistas internacionales. El gobierno firmó recientemente un acuerdo con el Club de París de naciones acreedoras para saldar pagos de deuda impagada por valor de 9.7 mil millones de dólares.

Algunos observadores creen que esto podría hacer que la Corte Suprema vea a Argentina de forma más favorable. Sin embargo, un memo filtrado de los abogados del país en el que aconsejan a Buenos Aires que recurra al incumplimiento en caso de que la corte rechace su caso podría tener el efecto contrario.

El gobierno también ha estabilizado una alarmante caída de sus reservas de divisas, que el año pasado disminuyeron en aproximadamente mil millones de dólares mensuales.

No es sólo el gobierno que espera sacar partido de la actuación del equipo nacional. Las operaciones locales de ICBC, un banco chino, ofrecen plazos libres en préstamos a cuentahabientes por cada partido de Copa Mundial que gane Argentina.

Incluso las barras –para quienes el futbol es tanto un negocio como un deporte gracias a su participación en la reventa de boletos y la extorsión a jugadores– esperan utilizar la Copa del Mundo para su beneficio. Para Argentina, más que para otros países, la Copa Mundial se trata de algo más que el futbol.

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