Financial Times

Buen ánimo en AL frena temores de tiempos difíciles

06 febrero 2014 7:21 Última actualización 19 noviembre 2013 5:2

[Este año, la región se vio muy afectada por los flujos de salida de los mercados emergentes / Bloomberg]


 

 
 
Por John Paul Rathbone
 
Parafraseando a Mark Twain, los informes sobre la muerte de los mercados emergentes han sido muy exagerados.
 
Sí, los inversores hicieron un “berrinche de estrechamientos” en mayo y sacaron miles de millones de dólares de los mercados emergentes por las preocupaciones de que la Reserva Federal de EU estaba a punto de poner fin a su programa de estrechamiento, marcando efectivamente el comienzo de un periodo de tasas de interés altas en EU.
 
Sí, hay preguntas sobre cuánto tiempo más China podrá sostener el rápido crecimiento que ha tenido hasta ahora, lo que tiene implicaciones para los precios de los productos básicos y por lo tanto sobre todo en América Latina, que se ha beneficiado enormemente del auge de precios de los productos básicos en Asia en la última década.
 
Y, sí, América Latina sufrió recientemente el mayor incumplimiento corporativo en su historia después de que Eike Batista, el empresario brasileño, se declaró en bancarrota, sin pagar 6 mil millones de dólares en bonos de sus empresas.
 
A pesar de ello, el capital sigue siendo abundante en la región, por ahora. La emisión de deuda se encamina a un año récord, con 129 mil millones de dólares en bonos colocados en los primeros nueve meses de 2013, según Dealogic. Los mercados de capitales están marcando más, con 28 mil millones de dólares de la emisión en el año hasta septiembre en comparación con el promedio anual de 25 mil millones en los últimos cinco años.
 
Las fusiones y adquisiciones se han mantenido estables, con 72 mil millones de dólares en transacciones, no del todo la cifra del año pasado, de 110 mil millones durante el mismo periodo, pero, sólo poco por debajo de la media de los últimos cinco años.
 
“El año pasado, los mercados se cayeron con el susto de Grecia en mayo y luego abrieron nuevamente en septiembre con grandes volúmenes,” señala Antonia Stolper, jefa de mercados de capitales de América Latina en Shearman & Sterling, el bufete de abogados.
 
Este año América Latina se vio muy afectada por los flujos de salida de los mercados emergentes después de que Bernanke (presidente de la Reserva Federal) advirtió sobre el estrechamiento. Pero los mercados cerraron sólo por unas semanas, fue un cierre mucho más corto.”
 
El desempeño del mercado corrobora su comentario. El índice MSCI de acciones latinoamericanas cayó 22 por ciento en las semanas posteriores a los comentarios de Bernanke sobre el estrechamiento de la Fed. Desde entonces ha recuperado la mayor parte de esa pérdida y se encuentra sólo 9 por ciento abajo.
 
Los rendimientos de los bonos han actuado de manera similar. El diferencial del índice de los bonos de JP Morgan en los mercados emergentes de América Latina sobre los bonos del Tesoro de EU comenzó el año en 317 puntos base (bps), subió y alcanzó 463 bps a finales de junio. Desde entonces los diferenciales se han encogido. A finales de octubre, el diferencial se había reducido a 402 bps.
 
“El segundo trimestre fue muy lento, pero en septiembre y octubre hubieron grandes emisiones con una serie de transacciones importantes por los principales nombres,” dice Roberto D’Avola, jefe de mercados de capital de deuda de América Latina de JP Morgan.
 
Hay varias razones por las que la emisión debe continuar. En primer lugar, las tasas de interés internacionales siguen siendo atractivas, aunque ya no sean tan increíblemente bajas como lo fueron.
 
“Los emisores ajustan sus planes de acuerdo con el costo de la deuda,” señala D’Avola. “Es un proceso dinámico.”
 
En segundo lugar, los fondos de pensiones nacionales siguen apoyando los mercados locales, especialmente en los mercados más desarrollados, como Colombia, Chile, México y Brasil. A principios de noviembre, por ejemplo, Grupo Aval, el mayor grupo financiero de Colombia, anunció la emisión de 1.3 mil millones de dólares en derechos, los cuales se colocarán localmente.
 
Y en tercer lugar, las empresas locales e internacionales siguen viendo oportunidades atractivas en América Latina. Los negociadores dicen que las compañías estadounidenses están empezando a mirar hacia el sur para desplegar sus enormes cantidades de efectivo.
 
Si alguien cree que América Latina se dirige inminentemente a tiempos de vacas flacas, los pronósticos oficiales y los del mercado parecen no estar de acuerdo con ellos. Es cierto que la era de crecimiento de los precios de productos básicos, de los que la región ha ganado con creces a lo largo de la última década, podría estar llegando a su fin.
 
No obstante, los precios de los productos básicos siguen siendo considerablemente más altos que durante los años dorados de mediados de la década de los 2000.
 
Los flujos internacionales de capital siguen siendo abundantes.
 
El Instituto Internacional de Finanzas estima que los flujos privados hacia América Latina superarán 300 mil millones este año, tres veces la cantidad que llegó a la región, en promedio, entre 2003 y 2008.
 
Esto no quiere decir que la región siempre disfrutará de la misma abundancia relativa de los últimos años, y desde luego no en todos los mercados.
 

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