Financial Times

Arranca una start-up a los 60 años

La empresa Shuttersong, cuya aplicación permite a los usuarios de teléfonos inteligentes adjuntar archivos de sonido a sus imágenes digitales y compartirlas con amigos en Twitter o Facebook, fue fundada por William Agush cuando tenía 58 años de edad.
Jonathan Moules
20 agosto 2014 0:22 Última actualización 20 agosto 2014 5:0
Celular HTC

Celular HTC. (Bloomberg/Archivo)

William Agush, un contratista de una empresa “start-up” de tecnología con 5 años de antigüedad en Boston, fue informado que sus servicios ya no eran necesarios cuando tenía 58 años de edad. Así, después de una carrera de 30 años en diversos puestos asalariados en varias empresas de TI, grandes y pequeñas, el Sr. Agush decidió fundar su propia empresa de aplicaciones, Shuttersong.

La idea –provocada por un marco de fotos "parlante" que encontró en su estudio mientras buscaba un cuaderno que había pasado años llenando de ideas de negocios– era permitir a los usuarios de teléfonos inteligentes adjuntar archivos de sonido a sus imágenes digitales y compartirlas con amigos en Twitter o Facebook. Aunque Agush ahora lleva auxiliares auditivos en ambos oídos, él es un gran aficionado de la palabra hablada, un interés alimentado por escuchar programas de entrevistas en la Radio Pública Nacional de EU.

Ahora Agush espera cerrar una segunda ronda de financiación de capital antes de cumplir 60 años en febrero. Esto aumentaría su valor a 8.3 millones de libras, suficiente para que su equipo, en Boston y Londres, desarrolle aún más la funcionalidad de la aplicación para poder empezar a cobrar a los usuarios.

La primera y segunda ronda de financiación de Shuttersong, por un total de 2.1 millones de dólares, incluyeron fondos de los socios de la firma de abogados de Boston, Bingham McCutchen. "Creo que sintieron que la persona a quien le estaban dando dinero era digna de confianza", dice Agush. "Estos jóvenes que inician empresas directamente después de salir de la escuela no tienen habilidades de operación. Tienen pasión, pero gastan fondos innecesarios porque cometen errores que una persona de negocios con experiencia no cometería”.

Muchos de los primeros usuarios de Shuttersong han sido aquellos jóvenes recién graduados que Agush siente que están mal preparados para poner en marcha empresas. Pero la aplicación también ha demostrado ser un éxito entre los jubilados, quienes descargan Shuttersong para compartir recuerdos de los proyectos que han comenzado en el retiro. Los usuarios corporativos también han creado material para campañas de marketing, dice.

Este año Shuttersong fue seleccionado para V2Venture, un concurso organizado por South by Southwest, la reunión anual de “geeks” que tiene lugar en Austin, Texas. Agush fue el finalista más viejo.

"Todo el mundo envejece, eso no se puede detener", dice. "Se espera que todos vivamos hasta los 90 ó 100 años, así que ¿qué diablos vamos a hacer durante todos esos años? La jubilación para mí no es lo que fue para mi padre”.

La decisión Agush de fundar y lanzar una empresa en el período previo a los sesenta años es la tendencia, según las estadísticas de las empresas “start-up”. En julio, la edición del Reino Unido del Global Entrepreneurship Monitor (GEM), que analiza la fase inicial de las nuevas empresas, encontró que el 6.5 por ciento de los británicos de 50 años y más están poniendo en marcha nuevas empresas, la proporción más alta, eclipsando el 6 por ciento de los británicos de 18 a 29 años de edad.

Muchos de los fundadores de más edad consideran iniciar su propio camino por temor de perder sus empleos, pero otros lo hacen porque identifican oportunidades, dice Jonathan Levie, profesor de Empresa de la Universidad de Strathclyde y coautor del informe del GEM. "Para los mayores de cincuenta años, el aumento de ingresos es un motivador más grande para comenzar su negocio que la independencia", dice. "Con los empresarios más jóvenes, es todo lo contrario."

Martyn Curley, de 63 años, y Steve Oldbury, de 59 años, quienes fundaron un servicio para preparar propuestas de negocios profesionales, Bidwriting.com, como "quincuagenarios" en 2007, son claramente ambiciosos ya que su compañía se unió a un programa para el crecimiento y desarrollo de negocios dirigido por la Cranfield School of Management del Reino Unido. "Una de las ventajas de tener 50 años es que hemos vivido a través de varias recesiones anteriores", dice Curley, ex director de la compañía FTSE 250 Connaught.

Los empresarios de más de 50 años son menos propensos a expresar el miedo al fracaso, según investigaciones del GEM. También son menos propensos a decir que necesitan apoyo de mentores, que podría ser visto como una debilidad ya que el éxito empresarial también depende de aprender de los demás.

Geraldine Abrahams puso en marcha el negocio de productos infantiles, Tummy With Mummy, con sede en Glasgow hace cuatro años cuando ella tenía 60. El negocio, que vende un asiento plegable para bebés diseñado para darles a los niños un entrenamiento físico suave, es la cristalización de una idea que Abrahams había estado desarrollando a lo largo de varios años como madre de cinco y periodista independiente, quien reportaba sobre temas que incluían la salud.

Su nieta modeló el asiento para el sitio web a los tres meses, y aunque los ingresos fueron de apenas seis cifras este año, es rentable, con un 90 por ciento de ventas a clientes en el extranjero. Obtuvo ayuda del programa de Business Gateway Glasgow y Scottish Enterprise para crear la empresa y buscar mercados de exportación.

Sin embargo, la orientación empresarial del día a día viene de los hijos de Abrahams, David y Mike, quienes se unieron a la empresa como jefes de manufactura y marketing, respectivamente. También son accionistas minoritarios. "Si hubiera estado haciendo esto por mi cuenta, yo sé que no estaría aquí ahora", dice Abrahams. "Necesito la determinación juvenil de mis hijos, así como su apoyo leal."

Construir un negocio requiere tiempo, admite Abrahams, quien esperó hasta que su hijo más joven comenzara la universidad antes de crear su empresa.

Hay organismos de beneficencia que ayudan a las personas mayores a establecer negocios, pero a la Sra. Abrahams le disgusta la idea de asesoramiento especializado para grupos determinados de edad: "En realidad no debería importar. Un empresario es un empresario".

¿Seguirá aumentando la edad de los fundadores de negocios? No de acuerdo con el Profesor Levie. "La tasa de creación cae drásticamente después de los 64 años", dice, añadiendo que factores inhibidores como el deterioro de la salud física se aceleran después de este punto.

"El espíritu empresarial entre las personas mayores puede aumentar un poco mientras aumenta la edad de jubilación, pero no creo que el aumento sea muy fuerte".