Financial Times

Apple mantiene su posición superior sobre Samsung

Las cosas se ven muy diferentes hoy en día. Se está desarrollando una nueva fase en la guerra de teléfonos inteligentes, y Apple vuelve a tener la oportunidad de definir las reglas de la batalla.
Richard Waters
10 julio 2014 19:10 Última actualización 11 julio 2014 5:0
Apple. (Bloomberg)

La decisión de Apple de mantener sus apuestas en el segmento más rentable del mercado de teléfonos inteligentes está dando sus frutos. (Bloomberg)

Qué diferencia ha marcado un año en la industria de los teléfonos inteligentes.

Hace doce meses, Samsung estaba en su apogeo. Con las ventas de teléfonos Galaxy en plena alza, las ganancias que emanaban a raudales de su división de teléfonos móviles estaban a un paso de las de Apple, según un estudio de Canaccord Genuity. Mientras tanto, los otros fabricantes de hardware se bañaban en tinta roja.

Apple, por su parte, se enfrentaba a una nueva y severa evaluación de Wall Street dada la desaceleración de su crecimiento y la caída de sus márgenes brutos. Con el posterior lanzamiento del iPhone 5s y 5c, parecía que la innovación en materia de teléfonos inteligentes había llegado a su fin. Aparte de un cambio en el diseño del software, el replanteamiento anual del producto se distinguió principalmente por el 5c, un aparato con hardware viejo vestido de plástico nuevo.

Las cosas se ven muy diferentes hoy en día. Se está desarrollando una nueva fase en la guerra de teléfonos inteligentes, y Apple vuelve a tener la oportunidad de definir las reglas de batalla.

La advertencia de Samsung esta semana de que las ganancias se estaban ablandando es un reflejo de cuán ferozmente competitivo se ha convertido el universo de Android. Aunque en parte es el resultado de un trimestre cíclicamente débil, las cifras también reflejan un hecho incómodo: Samsung corre el riesgo de quedar atrapado en el medio, entre las unidades Android de bajo costo que están comenzando a inundar el mercado –particularmente en el mundo en desarrollo– y Apple en el segmento “premium”.

Ocupar el segmento superior cuando los volúmenes de ventas de teléfonos Android estallaban, arriesgaba con marginar a Apple y el ecosistema de desarrolladores iPhone a largo plazo. Además, los indicios de que Samsung está perdiendo terreno en China ante marcas locales como Xiaomi y Lenovo es también ominoso para Apple en ese país. Pero, al menos por hoy, la decisión de Apple de mantener sus apuestas en el segmento más rentable del mercado de teléfonos inteligentes está dando sus frutos. Su participación en las utilidades totales de teléfonos inteligentes ya había saltado al 65 por ciento en el primer trimestre de 2014.

Las acciones del grupo se han disparado 60 por ciento con respecto al año pasado ya que los márgenes de beneficio se han estabilizado y Wall Street ha expresado su beneplácito ante la disposición de la empresa de distribuir el flujo de caja en exceso a sus accionistas.

Esto ha sumado 230 mil millones de dólares a su valor en bolsa –mucho más que el valor total de mercado de Samsung, cuyas acciones han languidecido durante el mismo periodo.

El momento es propicio para que Apple dé que hablar con sus próximos anuncios de productos. Se espera un iPhone con una pantalla más grande desde hace mucho tiempo, y debería marcar una diferencia. Semejante cambio debería estimular el ciclo de actualización de los usuarios de iPhone que se saltaron el dispositivo del año pasado.

Con el esperado lanzamiento de un iWatch, Apple se arriesga a que lo vean como un seguidor y no un líder. Pero, al igual que con sus anteriores i-dispositivos, todavía tiene la oportunidad de lanzar un producto que defina una categoría, aunque no sea el primero en el mercado. Ésta será la prueba para saber si puede abrirse paso en un mercado nuevo sin Steve Jobs a la cabeza.

La llegada prevista del iWatch también alude a cómo la siguiente etapa de la competencia de teléfonos inteligentes se desarrollará. Con el iPod, Apple fue el primero en demostrar que cuando hardware, software y servicios trabajan mancomunadamente, pueden ofrecer una experiencia digital profundamente atractiva.

Ahora, Apple tiene que traer el mismo nivel de magia a creciente gama de hardware que ocupa el mundo multidispositivo. El iCloud fue la última gran apuesta del Sr. Jobs, una forma de vincular a los usuarios a una familia de dispositivos y servicios en expansión, pero Apple aún tiene que cumplir plenamente con esa promesa.

El teléfono inteligente, como cerebro y punto de conexión, es la pieza central de la ecuación. Pero el éxito dependerá de la calidad de las experiencias, tanto en la pantalla grande del aparato como más allá. La oleada de entusiasmo entre los desarrolladores de iOS después de la conferencia anual de desarrolladores en mayo es un signo prometedor de que Apple ha refinado su fórmula en una manera que mantendrá fluyendo las ideas.

Los usuarios de la plataforma iOS han demostrado desde hace tiempo una mayor disposición a pasar más tiempo –y gastar más dinero– en sus dispositivos, pero eso no puede darse por sentado. Los usuarios de teléfonos inteligentes Xiaomi en China, por ejemplo, pasan más tiempo interactuando con los medios de comunicación y aplicaciones de entretenimiento en sus teléfonos que incluso los usuarios del iPhone, según la firma de investigación de aplicaciones Flurry –la primera vez que un teléfono Android ha generado un nivel de compromiso semejante.

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