Financial Times

Alibaba al descubierto

La oferta pública inicial de Alibaba en Estados Unidos a finales del 2014, es uno de los anuncios más esperados de los últimos años y probablemente uno de los más grandes, al recaudar cerca de 20 mil millones de dólares.
Charles Clover
07 mayo 2014 19:56 Última actualización 08 mayo 2014 7:5
Alibaba. (Bloomberg)

Para muchos potenciales compradores, los números de crecimiento de Alibaba son la parte más atractiva de la propuesta. (Bloomberg)

El prospecto corporativo de 248 páginas publicado por Alibaba ha revelado a la empresa normalmente reservada que en los últimos 15 años se ha convertido en el sinónimo del comercio electrónico en China.

La oferta pública inicial de Alibaba en EU a finales de 2014 es uno de los anuncios más esperados de los últimos años, y probablemente uno de los más grandes, recaudando cerca de 20 mil millones de dólares. Más de 200 compañías chinas han cotizado en EU desde 1999, y Alibaba entrelazará aún más el destino de los mercados de capital de EU con la economía china.

Un “mercado electrónico”, en palabras de un analista, Alibaba en realidad no vende nada excepto clics, publicidad y otros servicios para los minoristas que cargan la mayor parte del riesgo en el altamente competitivo panorama del mercado minorista de China.


Para muchos potenciales compradores, los números de crecimiento de Alibaba son la parte más atractiva de la propuesta. La economía de China sigue en auge, y Alibaba se beneficia de las alternativas de compra poco desarrolladas en China, que motivan a los consumidores a comprar en línea.

Las compras en línea equivalen a 7.9 por ciento del total de las compras en China, en comparación con aproximadamente el 6 por ciento en EU. Pero Jack Ma, fundador de Alibaba, predice que esto podría llegar a alcanzar 30 por ciento. Los sitios web de Alibaba, principalmente Taobao y Tmall, reportaron ventas brutas de mercancías por 248 mil millones de dólares el año pasado, aumentando de 152 mil millones de dólares en 2012, y representan alrededor de 80 por ciento del comercio electrónico total de China.

Una de las mayores preguntas sobre el futuro de Alibaba es cómo se va a gestionar el salto desde las PC a los teléfonos inteligentes –500 millones de los 618 millones de usuarios del Internet de China acceden al Internet desde sus teléfonos inteligentes, y se espera que la cifra crezca.

El prospecto corporativo señaló que el tráfico móvil en Internet representó 19.7 por ciento del volumen bruto de mercancías de Alibaba en los últimos tres meses de 2013, frente a 7.4 por ciento durante el mismo periodo en 2012.

No obstante, habían pocas pistas acerca de la estrategia móvil más amplia de Alibaba. Alibaba ha estado en una ola de adquisiciones desde el año pasado; Alibaba y sus empresas afiliadas han gastado más de 6 mil millones de dólares en activos que van desde contenido de video hasta software de mapas y servicios de taxi, en un esfuerzo por convertirse en una ventanilla única para los usuarios móviles.

El factor de riesgo más importante en esta estrategia para dominar el Internet móvil es el competidor Tencent, que tiene las dos principales aplicaciones más populares en el Internet móvil en China: QQ y WeChat, tanto mensajería instantánea como redes sociales. Aunque Alibaba domina el comercio electrónico móvil, sus ganancias podrían verse afectadas por la astuta plataforma de compras de WeChat.

Otra pregunta para los inversionistas son los alarmantes términos de referencia del prospecto –una característica regular de las OPI de Internet en China desde1999. Debido a las restricciones a la propiedad extranjera de las empresas de Internet, los inversionistas no poseerán acciones en la compañía misma, más bien en una “entidad de interés variable” (VIE) extraterritorial que simula la propiedad a través de una serie de contratos.

Esto presenta dos escenarios de pesadilla –que los “insiders” podrían hacerse de los activos de la compañía simplemente retirándolos de la VIE; o que los tribunales de China, que se han hecho de la vista gorda hacia la práctica por más de una década, repentinamente podrían abatir la estructura.

La primera cuestión es especialmente grave dada la historia de Alibaba –en el año 2011 el Sr. Ma sacó Alipay– el sistema de pagos de Alibaba con un valor aproximado de 5 mil millones de dólares en ese momento –de la VIE de Alibaba, provocando un conflicto con el accionista Yahoo que sostuvo que no había sido informado de la mudanza. Alibaba argumentó haberlo hecho para cumplir con las nuevas regulaciones del gobierno, y más tarde llegó a un acuerdo con los accionistas, Yahoo y Softbank.

El prospecto de Alibaba esbozó planes audaces para mitigar los temores de los inversionistas –manteniendo la mayor parte de sus activos, con excepción de las licencias, en la parte de propiedad extranjera de su negocio– y para asegurar que los ingresos se generen directamente por la empresa de propiedad extranjera.

Pero puede que ésta no sea la mayor preocupación para los inversionistas, cuya capacidad de influir en el destino de Alibaba está limitada dada la estructura accionaria. Un grupo de 28 gerentes –seis de los cuales no son empleados de Alibaba, pero trabajan para empresas relacionadas o filiales– designarán a la mayoría de la junta directiva de la compañía.

Aunado a esto, comienza a cernirse una disputa entre la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) de EU y el regulador financiero de China. PwC, el auditor, está impedido de compartir trabajos de auditoría sobre el grupo con la SEC, lo que significa que Alibaba no sería auditado de la misma manera que otras empresas que cotizan en EU.

La mayoría de los expertos, sin embargo, esperan una solución diplomática a la cuestión de la contabilidad.

Quizás la mayor fuente de incertidumbre en torno a Alibaba es la regulación gubernamental. Mientras Alibaba se anuncia como “la mayor empresa de comercio en línea y móvil del mundo”, el prospecto admite que la empresa podría convertirse en blanco de la regulación antimonopolio en China, y podría ser objeto de nuevos impuestos.

El Internet de China está ligeramente regulado, pero los movimientos recientes sugieren que esto podría estar cambiando. En marzo, el banco central suspendió las tarjetas de crédito virtuales y los pagos móviles que utilizan lectores de códigos lanzados por Alibaba y su rival Tencent.

También, te pueden interesar los siguientes artículos

El racismo en EU se enfrenta a un obstáculo de alta tecnología

​Necesitamos nuevas excusas para no responder a los correos

La alternativa de Obama entre la guerra y las palabras