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Volvo busca clientes mexicanos para electrohíbridos

La compañía ha entablado pláticas con autoridades del Distrito Federal, el Estado de México y Chiapas, a fin de promover su sistema de autobuses electrohíbridos.  
Claudia Alcántara
13 octubre 2014 13:32 Última actualización 13 octubre 2014 13:39
[En medio de un clima negativo por las pérdidas trimestrales, Volvo lanza nuevos modelos de camiones. / Bloomberg] 

[En medio de un clima negativo por las pérdidas trimestrales, Volvo lanza nuevos modelos de camiones. / Bloomberg]

México será un mercado latinoamericano prioritario para la compañía Volvo en su búsqueda de posicionar y vender su recién anunciado sistema de electromoviliadad, el cual tiene como base la puesta en marcha de autobuses electrohíbridos en corredores viales.

La compañía anticipó que han entablado pláticas como autoridades de la Ciudad de México, el Estado de México y Chiapas, quienes se han interesado en este sistema de transporte más caro, pero con alta eficiencia en el consumo de energía.

Moshe Winer, director comercial de Volvo, y Ediltron Gomes, gerente de autobuses urbanos y BRT de Volvo Buses México, indicaron que México tiene la capacidad tanto técnica como económica para cambiar el sistema actual de autobuses de diésel.

Winer aseveró que la presencia Häkan Agneval, presidente de Volvo Buses, de hace unas semanas al país para sostener reuniones con varias dependencias gubernamentales muestra que el mercado es importante para la compañía.

El objetivo de dichos encuentros fue promover el uso de la electromovilidad en el transporte de México.

Ediltron Gomes indicó que el sistema ofrece una reducción del 60 por ciento el uso de la energía y mayor rentabilidad a lo largo de su vida útil, la cual puede extenderse hasta por 10 años.

Añadió que este tipo de tecnología para México sería 5 por ciento más caro, respecto a un autobús normal, pero el ahorro en uso de diésel sería del 70 por ciento.

La diferencia de un autobús híbrido contra un electrohíbrido es que el primero usa el 30 por ciento de energía eléctrica y el 70 por ciento diésel, mientras que en el segundo la mezcla se invierte.