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Volkswagen no fue la única que burló las normas ambientales

El mayor fabricante alemán de automóviles no fue el unico que altero los resultados de las pruebas en sus motores a diesel, suenan nobres como Fiat Chrysler, General Motors y Mercedes Benz que alteraron tambien sus pruebas.
New York Times News Service
17 junio 2016 20:20 Última actualización 19 junio 2016 22:5
Axel Friedrich, cofundador del ICCT, responsable de la prueba que sacó a la luz el engaño de Volkswagen. (Tje New York Times)

Axel Friedrich, cofundador del ICCT, responsable de la prueba que sacó a la luz el engaño de Volkswagen. (The New York Times)

BERLÍN. Un auto a diesel sometido a pruebas por el gobierno alemán emitió más de doce veces el volumen permitido del venenoso gas óxido de nitrógeno. Otro vehículo estuvo cinco veces por encima del límite y, otro más, seis.

Esos autos no fueron fabricados por Volkswagen, la empresa que aún está en el centro de un escándalo de emisiones. No, se trató de un Jeep de Fiat Chrysler, un sedán de la General Motors y un Mercedes Benz.

Una reciente serie de estudios del gobierno y de empresas privadas ha dejado cada vez más en claro que Volkswagen no es, ni por mucho, la única automotriz que se burla de los límites de contaminación.

Pero mientras Volkswagen manipuló ilegalmente los resultados de las pruebas, los otros fabricantes europeos de autos solo aprovecharon una laguna que les permitía desacelerar los controles de emisiones siempre que hubiera riesgos de dañar el motor; lo que en algunos casos ocurre siempre.

Esa información ha hecho que los europeos se den cuenta del verdadero costo ambiental del diesel, cosa que tiene consecuencias de largo alcance, tanto financieras como en la reputación de la industria automotriz.

Ahora las industrias están a la defensiva en Europa, su mercado básico de diesel, pues grupos ambientalistas están en campaña para establecer regulaciones más estrictas, las autoridades están citando a los ejecutivos de las empresas automotrices a audiencias y los políticos están proponiendo que se acaben los impuestos favorables a los combustibles.

“Es solo cuestión de ver quién hace trampa legalmente y quien ilegalmente”, explica Ferdinand Dudenhoeffer, profesor de la Universidad de Duisburg-Essen, que estudia la industria automotriz. “Pero todas son malas.”

A fin de controlar los daños, el gobierno alemán presentó recientemente una propuesta a los ministros de Transporte de la Unión Europea para reducir, aunque no eliminar del todo, la laguna regulatoria que permite que los fabricantes de autos desactiven el control de emisiones para proteger el motor. Las empresas automotrices podrían aprovechar la excepción solo si tuvieran instalada una mejor tecnología de control de emisiones.

Los activistas ambientalistas se han quejado desde hace años de que el volumen de óxido de nitrógeno en grandes ciudades, como Roma, París y Stuttgart, es mucho mayor de lo debido a causa de las emisiones del diesel, lo que tiene graves efectos en la salud humana. Ahora los activistas se sienten revindicados.

“No es solo fraude; es ataque físico”, asegura Axel Friedrich, ex funcionario de la Agencia Federal del Ambiente de Alemania. Friedrich fue uno de los fundadores del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT por sus siglas en inglés), que encargó las pruebas que pusieron al descubierto las trampas de Volkswagen.

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“No es solo fraude; es ataque físico”: Axel Friedrich, 


Axel Friedrich, cofundador del ICCT. (The New York Times)


Si se pusieran límites más estrictos a las emisiones del escape y pruebas más rigurosas, temas que se están debatiendo en Bruselas y que, en algunos casos, ya se aceptaron, aumentaría el costo de los autos con motor diesel. Los vehículos a diesel producen mucho más óxido de nitrógeno que los de gasolina y requieren más equipo de control de emisiones.

Quienes compran autos compactos y cuidan su presupuesto podrían decidir que ya no vale la pena pagar por un auto a diesel. Si así fuera, Fiat Chrysler, Renault y Volkswagen serían de las compañías más afectadas. De por sí, el margen de ganancia de los autos compactos es reducido.

“El mayor problema será el tratamiento de las emisiones en los autos compactos, simplemente a causa del costo”, observa Matthias Wissmann, ex ministro alemán de Transporte que ahora es presidente de la Asociación Alemana de la Industria Automotriz (VDA por sus siglas en alemán).

La participación de mercado del diesel en Europa se ha mantenido firme desde que estalló el escándalo de la Volkswagen en septiembre. Pero hay indicios de que el diesel está cayendo de la gracia de los europeos.

La proporción de autos con motor a diesel vendidos en Alemania por BMW, Mercedes-Benz y Volkswagen, considerando también sus unidades Audi y Porsche, se redujo tres por ciento en los primeros cuatro meses de 2016, en relación con el mismo periodo del año anterior, según cifras recopiladas por Dudenhoeffer.

Es solo cuestión de ver quién hace trampa legalmente y quien ilegalmente

Ferdinand Dudenhoeffer, profesor de la Universidad de Duisburg-Essen


Alemania es el mercado más grande del mundo de autos a diésel y sus empresas automotrices son particularmente vulnerables a cualquier bache.

En Europa, Volkswagen abrió el camino del diesel en autos de pasajeros para el mercado masivo en los años noventa. La compañía producía motores que eran menos ruidosos y menos olorosos que los motores diésel anteriores, y que sin embargo ofrecían una excelente aceleración y economía de combustible.

Los motores diesel fue la ventaja competitiva de Volkswagen ante sus rivales, como Toyota y Opel de General Motors, que tardaron en invertir en diésel. “La participación de mercado cambió espectacularmente con el paso de los años, más que nada gracias al diesel”, afirma David J. Herman, ex presidente de Opel.

Pero ahora que el diesel está siendo atacado, las automotrices alemanas se están viendo obligadas a poner más énfasis en los vehículos híbridos, tecnología de la que Toyota fue pionera. Volkswagen prometió invertir en tecnologías limpias, como parte de un arreglo legal en Estados Unidos, aunque todavía no se determinan el tamaño de la inversión ni otros detalles.

Volkswagen es la compañía más afectada por las consecuencias del escándalo del diesel. Fue la única que puso al “diesel limpio” en el centro de campaña de mercadotecnia en Estados Unidos. El impulso del diesel expuso a la empresa a regulaciones y vigilancias más estrictas por parte del gobierno estadounidense y a un sistema judicial más complaciente con las demandas colectivas de los clientes.

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Volkswagen fue el que impulso el motor de "diesel limpio"


Motor de diesel limpio de Volskwagen (Bloomberg)


Sus rivales, como Daimler, General Motors y Fiat Chrysler venden autos a diesel en Estados Unidos, pero en cantidades mucho más pequeñas. Sin embargo, Daimler, fabricante de Mercedes Benz, está en la mira de los agentes federales. Solo ha explicado que está llevando a cabo investigaciones internas en respuesta a pesquisas del departamento de Justicia sobre sus emisiones en Estados Unidos.

Los estudios recientes realizados por el gobierno de Alemania y de Gran Bretaña no encontraron pruebas de que otros fabricantes de autos, aparte de Volkswagen, hubieran equipado sus vehículos con software ilegal destinado a engañar las pruebas de emisiones.

Los otros fabricantes simplemente aprovecharon las reglas que les permiten reducir el control de emisiones para proteger el motor en ciertas circunstancias, como clima frío. Las empresas automotrices alegan que las temperaturas bajas pueden causar condensación y acumulación de hollín en un componente importante del sistema de control de emisiones, lo que se hace que se descomponga.

En el caso del Jeep Cherokee vendido en Europa por Fiat Chrysler, según el estudio alemán, una “temperatura baja” puede ser hasta de hasta 20 grados centígrados bajo cero, no precisamente condiciones árticas.

Opel y Mercedes, dijeron en sus respectivas declaraciones, que sus vehículos cumplían con las regulaciones pero que, no obstante, iban a actuar para mejorar el desempeño del equipo de emisiones.

Más adelante podrían producirse más situaciones embarazosas para los fabricantes de autos. En el Parlamento Europeo se están llevando a cabo audiencias sobre los motores de diesel. En Alemania, los partidos de oposición en el parlamento están organizando un comité especial que tenga la facultad de citar a comparecer a funcionarios del gobierno y ejecutivos de la industria automotriz.

“No será cuestión solo de Volkswagen”, advierte Oliver Krischer, subjefe del Partido Verde en el parlamento, uno de los partidos que convocó a crear el comité. “También tendrá que examinarse la negligencia de toda la industria automotriz.”