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Vinte, la consentida de las vivienderas

10 febrero 2014 4:9 Última actualización 26 septiembre 2013 5:36

[Es la única empresa que tiene como inversionistas a BID y BM / Cuartoscuro] 


 
 
Nallely Ortigoza
 
 
Ganadora en cinco ocasiones del Premio Nacional de Vivienda, creadora de las primeras casas con internet y de las ‘Ecocasas’, que ahorran el doble de energía que una vivienda verde, Vinte se ha colocado como la consentida de las instituciones nacionales e internacionales de crédito por su innovación y salud financiera.
 
Es la primera desarrolladora de vivienda en la que invierten tanto el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), como el Banco Mundial, lo que la ha obligado al manejo de reglas con estándares mundiales.
 
Este año cumplió 10 años y los celebró con una nueva emisión de deuda, con el BID como séptimo inversionista y 14 mil 500 casas construidas.
 
A diferencia de competidores como Geo, Urbi y Homex, que basaron sus ingresos en créditos con subsidios e hipotecas de Infonavit y Fovissste, Vinte ha diversificado sus ventas entre distintas entidades financieras y no vende casas con subsidios; sus precios van de 300 mil a 2.5 millones de pesos.
 
Sergio Leal, director general de la empresa, atribuyó el éxito de Vinte a que encontró su punto de equilibrio para crecer y producir con calidad.
 
 
 
¿Cuál es la receta del éxito de una empresa de vivienda?
 
En encontrar tu punto de equilibrio para crecer sostenidamente. Tenemos 41 trimestres haciéndolo arriba del 15 por ciento. En el 2009 crecimos 51 por ciento, nos quedamos con todo el mercado, porque fue la crisis y el IFC (del Banco Mundial) nos había inyectado 20 millones de dólares, pero nos dimos cuenta que la gente se desgastó, tuvimos más garantías (reclamos) y nos dimos cuenta que si crecíamos 51 por ciento, el producto era muy malo.
 
Si avanzas a dimensiones tan grandes, tus productos se empiezan a distorsionar. Encontramos nuestro punto de equilibrio de crecimiento y es 15 por ciento.
 
Queremos ser un satélite, no un cometa y para lograrlo no puedes crecer en demasía, porque te termina costando muy cara la eficiencia y dejas de generar dinero y utilidades.
 
 
¿Cómo se mantuvo Vinte al margen de los problemas del sector?
 
Nos basamos en normas internacionales y eso nos ha ayudado a poder tener una empresa muy sana en pasivos y muy bien coordinada. No nos fijamos en cuántas ventas hacemos, lo que nos interesa es qué rendimiento le sacamos a esa venta y con base en eso se enfoca la planeación del grupo.
 
El modelo de negocio de Vinte es ser prudente con los crecimientos.
 
 
 
¿Qué reglas internacionales toman para trabajar?
 
Nosotros reportamos como si la empresa fuera estadounidense, son reglas más duras que las mexicanas, entonces no nos podemos pasar de un nivel de apalancamiento de 3 veces Deuda Neta a EBITDA (flujo operativo), pero en México si te puedes pasar.
 
 
 
¿Planean salir a Bolsa?
 
Entre 2015 y 2016, si se abre la ventana.
 
Además de la planeación y las reglas, Vinte ha sido innovadora...
 
En la parte de innovación siempre vamos un paso adelante, entonces el cliente se ha especializado más y el 20 por ciento de nuestras ventas son por internet. Ya se puede apartar una vivienda por internet. Son cuestiones innovadoras donde el cliente va creciendo contigo con tecnología. Eso te da permanencia, no puedes jugar con una casa que no tenga un valor agregado.
 
 
 
¿Qué objetivos tienen para el  mediano plazo?
 
El objetivo que nos hemos fijado hacia el 2020 es crecer a una tasa anualizada de 15 por ciento, seguir innovando, queremos ser líderes en la innovación.
 
 
 
¿Cuántas casas construyen al año?
 
Al año facturamos casi mil 800 millones de pesos, que si las divides entre el precio promedio de 600 mil, son como 3 mil 300 casas.