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Urbi cumple 32 años... e incumple en Bolsa

10 febrero 2014 4:18 Última actualización 26 octubre 2013 5:11

 [Urbi no ha presentado a la Bolsa reportes financieros en los últimos dos trimestres. / Bloomberg] 


 
 
Nallely Ortigoza
 
Ayer, la desarrolladora de vivienda Urbi cumplió 32 años e incumplió por segunda vez consecutiva con la entrega de su reporte a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).


En sus filas se forjaron empresarios del sector que actualmente destacan por su calidad, como Aurora García de León, directora de Derex, y Sergio Leal, cabeza de Vinte, pero la escuela padece la peor crisis de su historia.


En el primer trimestre del año, último del que se tiene información, la empresa de Baja California ni siquiera logró vender 100 casas, cuando en 2012 logró colocar 27 mil unidades.


En 12 meses, sus acciones se desplomaron 99 por ciento, de 11.11 pesos por papel a 1.57 pesos, menos que un boleto del Metro de la Ciudad de México.


De vez en cuando, los inversionistas tienen noticias de la empresa, desafortunadamente son malas nuevas: incumplimientos de pago de intereses y anuncios de que no reportará sus resultados financieros a la BMV.


La primera ocasión en que no entregó su reporte ocurrió en el segundo trimestre de este año, lo que le valió ser suspendida del mercado en julio y desde entonces es prácticamente imposible tomarle el pulso a la compañía de Cuauhtémoc Pérez Román.


“Urbi continúa realizando la revisión detallada del valor de sus activos (principalmente inventarios y cuentas por cobrar) en el contexto de la situación actual del sector y del proceso de reestructuración financiera por el que atraviesa la empresa y con base en su plan de negocios, el cual está siendo revisado por los asesores de sus principales acreedores bancarios y bursátiles”, informó a la Bolsa con motivo de su segundo incumplimiento de reportes financieros, ahora del tercer trimestre.


La firma suma al menos 9 demandas de acreedores que reclaman 124 millones de dólares.
 
Urbi, al igual que Geo y Homex, las que hasta hace un año eran las empresas favoritas del gobierno federal y que apoyaron a las administraciones panistas a lograr sus metas de vivienda, actualmente se encuentran hundidas en una crisis financiera de la que no se vislumbra fácil salir.


Si bien estas empresas llevaban meses en una situación financiera delicada, con un flujo de efectivo apretado, los cambios en la política de vivienda anunciados por la administración peñista fueron la gota que derramó el vaso.


Las empresas traían a cuestas miles de pesos en deudas y cientos de hectáreas de tierra que ahora no pueden urbanizarse, lo que no les permitió dar un giro rápido para adaptarse a los cambios como lo han hecho firmas de menor tamaño.


¿Logrará cumplir un año más?