Empresas

Terreno para nuevo AICM, la mejor
opción: UNAM

El ingeniero Manuel Mendoza, subdirector de Estructuras y Geotecnia del Instituto de Ingeniería de la UNAM, consideró que el terreno en donde se construirá el nuevo AICM es un área difícil, pero no imposible y es la mejor opción por su tamaño.
Ana Valle
14 abril 2015 20:29 Última actualización 15 abril 2015 4:55
El ingeniero Manuel Mendoza de la UNAM

El ingeniero Manuel Mendoza consideró que el terreno es el mejor. (Edgar López)

Las 4 mil 400 hectáreas donde se construirá el nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) es un terreno “difícil”, pero es la mejor opción para construir el aeródromo, consideró el Instituto de Ingeniería de la UNAM.

Debido a que el Valle de México es una cuenca ubicada entre grandes formaciones montañosas, el antiguo lago de Texcoco es la mejor opción para el nuevo aeropuerto, al estar en los alrededores de la Ciudad de México y contar con el espacio necesario para construir hasta tres pistas, explicó Manuel Mendoza, subdirector de Estructuras y Geotecnia del Instituto de Ingeniería de la UNAM.

No es fácil, es un reto, pero tenemos las técnicas que estamos probando, que hemos estudiado analítica y numéricamente y ahora experimentalmente, para contar con información en la práctica que nos den certidumbre en cómo se construye

“Quiero señalar la importancia que tiene un proyecto de infraestructura no vista para dentro de 5 años, posiblemente 50 o más, porque éste tendrá potencial para dar servicio a 120 millones de pasajeros por año, y eso solamente se puede dar con tres pistas trabajando simultáneamente”, comentó.

El académico reveló que las 4 mil 400 hectáreas del nuevo AICM tienen sólo una décima parte de materiales sólidos y cerca de 30 metros de material arcilloso que puede ser susceptible de hundirse si no se colocan las bases necesarias, pero es la zona en que se tiene el espacio para desarrollar la infraestructura que dará servicio simultáneo a más de 120 mil pasajeros en el largo plazo.

“Es un suelo arcillo, lacustre, es muy comprensible que tiene como consecuencia que si se construye un terraplén de un metro, al cabo de 8 a 10 años desaparece”, ejemplificó para dar cuenta del reto que implicará la construcción.

HACEN PRUEBAS

El Instituto de Ingeniería de la UNAM colabora en el desarrollo del nuevo AICM, brindando asesoría para la preparación del terreno, con lo que ayudará a emitir una recomendación sobre qué tipo de técnicas se deberán emplear para evitar un hundimiento del aeródromo.

Las obras se realizan en un polígono definido en la punta de lo que sería la segunda pista del aeropuerto. En dicho espacio, recientemente se concluyó la construcción de nueve diferentes pruebas de preparación del terreno, a cargo de ICA.

Entre las opciones bajo estudio se están contemplando rellenos de tezontle y tepetate, drenar el terreno con fibras sintéticas e incluso utilizar lozas prefabricadas con o sin inclusiones en el terreno, detalló.
Algunas de las técnicas implementadas fueron desarrolladas por mexicanos, por lo que no se requeriría importar talento.

Tras la construcción de las bases, la siguiente prueba es de carga, para conocer cómo reaccionan las diferentes técnicas aplicadas al peso que tendrán.

“Hacia finales del verano tendremos más elementos que nos permitan hacer una sugerencia”, dijo. Será entonces que se podrán empezar a licitar las obras civiles.