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Sobrerregulación y presión de armadoras ahoga a distribuidores
de autos

Con los procesos que agregó la reforma fiscal a la venta de autos para evitar el lavado de dinero, aunado a las promociones de las armadoras para incentivar el mercado, se reduce el marco de ganancias de los distribuidores de vehículos haciéndolo un negocio poco rentable, señaló la AMDA.
Axel Sánchez
22 octubre 2014 11:21 Última actualización 23 octubre 2014 5:0
Foro Automotor AMDA 2014

En el Foro Automotor AMDA 2014 estuvo presente Guillermo Prieto, presidente de la asociación. (Axel Sánchez)

La sobrerregulación fiscal y la presión que ejercen las armadoras por obtener una meta en ventas en el mercado interno están haciendo el negocio de vender automóviles poco rentable, afirmó Guillermo Prieto, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).

En la inauguración del Foro Automotor AMDA 2014, el empresario dijo que las armadoras, con sus promociones para incentivar el mercado, están reduciendo los márgenes de venta, lo cual genera menos dinero para las firmas distribuidoras de autos y camiones.

“Vemos cómo se incrementa la facturación, pero no aumentan las utilidades de nuestros negocios y nosotros esperamos que hacia los últimos meses del año ojalá se mantengan esas promociones y lo que se está dejando de compensar por el lado del margen se vaya por el lado del volumen”, explicó Prieto.

La reducción de márgenes es propia de la competencia de marcas en México; hace 20 años solo había cinco marcas generando un margen de ganancia de 18 por ciento por la venta de cada auto, ahora con más de 40 marcas y más de 2 mil 500 modelos, la rentabilidad se redujo a entre 10 y 5 por ciento.

“Si a esto le agregas que el volumen del mercado no crece, porque la confianza del consumidor de bienes durables se mantiene estancado, eso provoca el cierre de varios negocios”, comentó.

De enero a septiembre de 2014, se comercializaron en México 789 mil 568 automóviles, 4.5 por ciento más a lo registrado en igual periodo del año pasado.

Por otro lado, Shelby Longoria, director de la distribuidora Grupo Inlosa, ubicada en la frontera norte de México, dijo que además de los bajos márgenes, los cambios en la reforma fiscal afectaron sus operaciones, porque adicional a su actividad normal tuvieron que agregar procesos que encarecen el mantener una agencia.

Un ejemplo de los cambios es la regulación de compra de autos con dinero en efectivo, lo cual limita a clientes que no están bancarizados.
Además, la aplicación del IVA de 16 por ciento en la compra de autos reflejó una caída de hasta 40 por ciento en la venta de vehículos en la frontera.

“Competencia”