Empresas

Ser 'verde' resulta
negocio para las empresas turísticas

El turismo verde ha alcanzado una tasa de crecimiento global tres veces superior al convencional; en México se pueden encontrar destinos como la Reserva de Sian Ka’an, en Quintana Roo, en donde existen diversas actividades como la observación de aves que puede costar desde 35 dólares por persona hasta 100.
Claudia Alcántara
20 octubre 2014 21:27 Última actualización 21 octubre 2014 4:55
Fairmont Mayakoba

Fairmont Mayakoba (Cortesía)

Maya Ka’an, Quintana Roo, considerado el primer destino turístico verde y sustentable, surgió hace cinco meses con el afán de demostrar que la conservación del medio ambiente no es un obstáculo para el desarrollo económico y puede representar un buen negocio.

Previo a su creación, empresas que trabajaban en el lugar atendían a 120 mil turistas, lo cual representaba una derrama económica de 4 millones de pesos al año, pero el plan es que en un periodo de cuatro años, estas cifras se dupliquen.

La Organización Mundial de Turismo (OMT) calcula que el turismo verde o también denominado ‘responsable’ ha alcanzado una tasa de crecimiento global tres veces superior al convencional, con un promedio anual de 20 por ciento en llegadas de viajeros.

Actualmente, el 20 por ciento del total de los flujos turísticos mundiales, es decir, 250 millones de personas viajan con la intención de practicar ecoturismo y hospedarse en hotelería sustentable, según la OMT.

Gonzalo Merediz, director ejecutivo de la ONG Amigos de Sian Ka’an, destacó que la Reserva de Sian Ka’an, localizada en las costas de Quintana Roo (entre Tulum y Mahahual), declarada como patrimonio de la Unesco desde 1986, representa una joya de la naturaleza con la que es posible activar la economía local.

“Nosotros empezamos a ver cómo podíamos demostrarles que teniendo una joya de este tamaño, que ha sido reconocida como sitio patrimonio, se puede convertir no en un obstáculo, sino en un desarrollo para el municipio”, dijo Merediz.

La ONG identificó 17 microempresas turísticas que se dedicaban a llevar turistas a la región, a través de diversas rutas; las cuales juntaron y organizaron.

Consiguieron recursos del Banco Interamericano de Desarrollo y del Fondo Multilateral de Inversiones, de diversas fundaciones, así como del gobierno federal y local.

Al día de hoy, estas compañías están capacitadas, listas para recibir turistas y comenzar a recoger los beneficios, destacó Merediz. Uno de ellos es cobrar lo justo por sus servicios.

Actualmente, un recorrido hacia la zona de la reserva para observación de aves cuesta 35 dólares por persona, sin embargo, este valor se puede elevar a 100 dólares, estimó el ejecutivo.

De acuerdo con datos de la Red Europea de Turismo Sustentable, cuatro de cada 10 turistas europeos están dispuestos a pagar más por la estadía de un hotel que funciona en forma ecoeficiente.

Vicente Ferreyra, coordinador del Proyecto Ecoturismo en Sian Ka’an, comentó que este tipo de turistas son de alto poder adquisitivo, por lo que tienen la voluntad a pagar más por la experiencia verde.

“El ecoturista gasta más porque requiere más inversión en equipos; alguien que observa aves necesita una cámara y contrata guías especializados y certificados, se hospeda en áreas naturales. El gasto es más alto derivado de las actividades que son más especializadas. Un turista de naturaleza gasta de tres a cuatro veces más que uno tradicional”, indicó el ejecutivo.

El también excoordinador de turismo sustentable del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), estimó que de los 24 millones de extranjeros que vinieron a México en 2013, el 15 por ciento pudo estar interesado en realizar actividades de ecoturismo, aunque no necesariamente las practicaron, debido a la limitada oferta que existe.

Desde que inició operaciones, la cadena de Hoteles City ha instalado equipos que reducen su consumo energético y mejoran su eficiencia.