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Refresqueros ven 81 mil empleos menos con alza en IEPS

10 febrero 2014 4:31 Última actualización 06 septiembre 2013 5:2

[Gremio estima que ventas caerían 2 mil mdp y consumo bajaría 26% / Bloomberg]


 
Miguel A. Pallares
 
 
La industria refresquera mexicana recortaría cerca de 81 mil empleos, equivalente al 15 por ciento de las plazas generadas por su cadena productiva, y sus ventas se reducirían 2 mil millones de pesos en caso de que sus productos sean gravados con más impuestos.
 
 
Emilio Herrera, director general de la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (Anprac), dijo en entrevista que gravar con más de 20 por ciento a los refrescos generaría una disminución de 26 por ciento en el consumo de este producto.
 
 
“La capacidad de producción instalada se vería ociosa en 26 por ciento y esto implicaría que buena parte de la mano de obra relacionada con la producción se vendría abajo”, explicó
 
 
El líder gremial aseguró que aumentar el impuesto a los refrescos no es una solución eficiente para evitar el tema del sobrepeso en el país, además de que se ocasionaría una afectación a otros sectores, como azúcar, empaques y transporte.
 
 
Los socios de la Anprac generan 540 mil empleos directos y 3 millones indirectos. El mercado vale 19 mil millones de pesos y en los últimos años ha crecido a ritmos de 3 y 4 por ciento, similar a la economía.
 
 
El sector refresquero tiene una inversión fija bruta de 600 millones de dólares anuales y representa más del 1.1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Cuenta con 122 centros de producción, 415 bodegas de distribución y más de 35 mil unidades de flota vehicular que atienden a más de un millón 300 mil expendedores, de los cuales, un millón son negocios familiares.
 
 
Recientemente la industria se ha enfrentado a protestas de organizaciones civiles como El Poder del Consumidor, Green Peace México y Contrapeso, las cuales han pedido un impuesto adicional de 20 por ciento a los refrescos, con el argumento de que estas bebidas son causas fundamentales de la obesidad.
 
 
“Cuando se habla de impuesto al refresco parece que es contra las compañías refresqueras, pero en realidad este impuesto lo pagan los consumidores a través del precio. Este producto ya paga IVA, entonces con un alza como la que se ha señalado el impuesto quedaría de 40 por ciento”, detalló Herrera.
 
 
El directivo resaltó que hay muchos rumores de lo que podría traer la reforma fiscal, por lo que urgió a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y al presidente de la República, Enrique Peña Nieto, a evaluar de forma objetiva los efectos de los impuestos.
 
 
“Han dicho que los incentivos de la reforma hacendaria son promover el empleo formal, hacer que el que más tiene más pague, y poder apoyar la competitividad y la productividad del país, pero yo creo que un impuesto de este tipo no viene a cumplir con estos objetivos”, agregó.
 
 
El líder de la Anprac dijo que un impuesto al refresco no tiene sustento social, porque no es una medida eficiente para combatir problemas de salud. “El hecho de que se suba el precio de un solo producto no implica que se dejen de consumir otros, porque el contenido calórico total de la dieta no cambia”, indicó.