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Reforma fiscal complica revisión salarial en industria de Guanajuato

Los patrones no están dispuestos a asumir el costo que les representará la baja de deducibilidad en algunas prestaciones, aseguró el dirigente de la CTM en la entidad, Alejandro Rangel Segovia.
Édgar Amigón
12 febrero 2014 9:49 Última actualización 12 febrero 2014 10:9
 [Bloomberg] Peugeot es la peor víctima del colapso de las ventas del sector automotriz europeo.

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CIUDAD DE MÉXICO.- La aplicación de la reforma fiscal en la industria metal-mecánica automotriz en Guanajuato está provocando enconos en las revisiones salariales y contractuales, debido a que los patrones no están dispuestos a asumir el costo que les representará la baja de deducibilidad en algunas prestaciones, aseguró el diputado federal y dirigente de la CTM en la entidad Alejandro Rangel Segovia.

Destacó que en las revisiones de los más de 73 contratos colectivos de Trabajo de la industria automotriz y de autopartes que tiene, algunos empresarios están planteando la posibilidad de “convertir estas prestaciones en dinero e integrarlo al salario, lo que provocaría un aumento en el pago de impuesto del trabajador”.

En entrevista con EL FINANCIERO Bajío, el legislador priista explicó que actualmente hay prestaciones que representan para el trabajador un aumento considerable en sus ingresos y que hasta el año pasado se podían deducir, como el bono de puntualidad, que a veces se aplicaba por semana, por mes e inclusive por año.

También el fondo de ahorro, que trae un tope de 12 por ciento del ingreso para que no genere impuestos, 12 por ciento la empresa, 12 por ciento el trabajador, y cuyo monto ahorrado anual representa un ingreso importante para el trabajador.

La nueva legislación fiscal establece que ahora estas prestaciones y otras serán deducibles en 47 por ciento en lugar del 100 por ciento, lo que provocará un aumento en los costos de las empresas.

“Entonces los empresarios están planteando convertir estas prestaciones en dinero e incluirlo en el salario, lo que traería pros y contras”, dijo el diputado guanajuatense, quien agregó:

“Los pro es que mientras más ingresos salarial tengan los trabajadores les impacta positivamente en los montos de pago para su sistema de ahorro para el retiro, su seguridad social en general y también sus montos de crédito para la vivienda.

“Pero inmediatamente les causaría un aumento considerable en la medición del pago de sus impuestos, lo que les perjudicaría a los que reciben un subsidio al salario, traduciéndose en una pérdida de entre 5 y 15 por ciento de su ingreso”, apuntó Rangel Segovia.

“Le representaría al trabajador alrededor de 40 pesos diarios, si se basa en que el salario promedio de la industria automotriz es de 280 pesos diarios”, señaló.

Rangel Segovia dijo que el planteamiento que están haciendo a la parte patronal es que se mantengan las prestaciones y que deben aceptar las nuevas reglas financieras para no vulnerar la paz laboral que se ha observado en los últimos años.