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Politécnicos combaten Zika y Chikungunya con este repelente natural

Hecho a base de aceite de Neem, dos egresadas de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN y su profesor crearon un repelente orgánico para mosquitos y combatir a virus como el Zika y la chikungunya.
Omar Ortega
27 febrero 2017 18:42 Última actualización 27 febrero 2017 20:33
(Cortesía Neeble Innovation)

(Cortesía Neemble Innovation)

La preocupación de dos alumnas de Ingeniería Química y su profesor en el IPN por la propagación de virus como Zika y chikungunya, los orilló a crear un repelente orgánico contra los mosquitos y otros insectos.

El Profesor Alejandro Carreto, junto con dos de sus exalumnas egresadas de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del IPN, Mara Alcántara y Saraí Vargas, crearon Bizzt, un insecticida hecho a base de aceite de Neem, una planta proveniente de la India utilizada para combatir diversos tipos de virus.

“Hicimos mucha investigación y descubrimos que los repelentes no duran más de tres horas y preocupados por el problema del zika y chikungunya, vimos que urgía hacer algo para prevenir los piquetes de mosco por que los repelentes comerciales no servían”, explica Alejandro Carreto, fundador de Neemble Innovation, empresa que produce Bizzt.

El docente y Químico explica que los insecticidas comerciales y que dominan el mercado están hechos a base de agua, por lo que su absorbencia no es la ideal además de que el sudor corporal inhibe el funcionamiento.

Además, explica que están elaborados con un componente químico llamado DEET, que es dañino cuando se utiliza de manera frecuente y que puede provocar, en casos extremos, hasta cáncer de piel.

“Los más comerciales contienen un químico llamado DEET, que no se puede usar en menores de dos años, no es tóxico, pero si lo utilizas de manera muy frecuente puede ser agresivo y puede generar hasta cáncer de piel”, dijo en entrevista para El Financiero.

“Digamos que no es del todo apto y hay gente que incluso presenta alergias, está demostrado que con tres o cuatro aplicaciones diarias puedes presentar problemas”, agregó.

Bizzt surgió como alternativa orgánica, a diferencia de otros insecticidas orgánicos hechos a base de Citronela, que según Alejandro Carreto se ha demostrado que es buena pero su efectividad en agua no dura más de dos horas.

“Nuestro producto tiene una absorbencia de 30 segundos y el repelente tiene un efecto duradero de hasta 7 horas”, dijo.

Alejandro Carreto importa el aceite de Neem de la India, ya que pese a que en México existen más de 200 mil árboles de dicha planta, no se extrae el aceite por desconocimiento de los campesinos.

El problema con el que se han topado Alejandro Carreto, Mara Alcántara y Saraí Vargas, es el financiamiento para producir su insecticida es el financiamiento, por lo que no han logrado dar el salto a la comercialización en masa.

“Tenemos producto, pero no tenemos los fondos para abastecer la demanda que a veces quisiéramos. Un cliente quiere el producto, me pide 40 cajas y le pido un anticipo que no me quieren dar, y para hacer esas 40 cajas necesito capital, y no lo hemos conseguido”, explica Carreto.

“Estar en dos años de investigación es gastar, cuando estamos listos para salir ya no tenemos capital, tenemos mercado, tenemos clientes, pero no la fortaleza para abastecer toda la demanda que tenemos, nadie nos da el financiamiento para cubrirlos”, agregó.

Neemble Innovation tiene diversos puntos de venta de Bizzt, ubicados en Galerías Plaza de las Estrellas, una farmacia homeopática en la estación del Metro San Cosme de la CDMX y distribuidores en Puerto Morelos y Chetumal, Quintana Roo, además de uno en Veracruz. Un bote de 350 ml de crema repelente cuesta 70 pesos.