Empresas

Paloma Querida, un negocio que ‘levanta
el vuelo’

Mónica Vejar busca poner sus palomitas gourmet en boca de todos. Actualmente cuenta con una sucursal en la Colonia Condesa en donde atiende entre 200 a 500 clientes a la semana quienes llegan a adquirir sus palomitas de 25 sabores distintos.  
Ilse Santa Rita
04 marzo 2014 22:35 Última actualización 05 marzo 2014 5:0
Mónica Vejar (Eladio Ortiz)

La empresaria mexicana buscará abrir siete nuevas sucursales propias en este año y considera otorgar concesiones para desarrollar el concepto en México y Estados Unidos. (Eladio Ortiz)

Para la empresaria mexicana Mónica Vejar, hace mucho tiempo que comer palomitas de maíz dejó de ser un privilegio para los cinéfilos. Hoy, con su empresa Paloma Querida, quiere poner sus palomitas gourmet en la boca de todos y con mucho estilo.

Con una sucursal ubicada en la Colonia Condesa, en la Ciudad de México, Paloma Querida ya levanta el vuelo gracias a la recomendación de paladar en paladar. Actualmente atiende entre 200 a 500 clientes a la semana y la cifra sigue aumentando.

Para el 2014 prevé la apertura de alrededor de siete sucursales propias y pese a lo joven de la empresa, Vejar ya considera el otorgamiento de concesiones para desarrollar el concepto en México y Estados Unidos así como otros canales de distribución como hoteles, restaurantes y eventos sociales.

“Me encantaría ver mi producto en hoteles o como acompañamiento a un vino en un restaurante”, dijo en entrevista.

La empresa abrió sus puertas el 11 de diciembre de 2013, pero fue desde hace dos años, durante un viaje de placer a Estados Unidos, cuando Vejar vio el concepto por primera vez.

“Desde ese momento me encantó la idea de negocio y quería verlo en México. Allá yo vi cinco sabores, pero yo quería un concepto mexicano que ofreciera 25 sabores”, relató.

De fresas con crema, plátano, cereza, coco, a las hierbas finas o Miguelito, Paloma Querida tiene sabores para todos los gustos.
Sus presentaciones van desde bolsitas de celofán 18 pesos, hasta galones de 150 pesos. Cada cliente realiza un gasto mínimo de 70 pesos por visita, dice.

Hoy, 40 por ciento de los ingresos de la empresa provienen de la venta en el punto de venta, mientras el 60 por ciento restante se genera a través de pedidos externos para eventos sociales.

QUIERE VOLAR A OTROS PAÍSES

A pocos días de cumplir tres meses de operaciones, Vejar espera abrir la segunda sucursal de Paloma Querida en el verano de este año.

“Queremos llegar a siete sucursales, por lo pronto en el Distrito Federal, aunque después queremos llegar a Monterrey, Guadalajara y Zacatecas”, dijo.

Le interesa colocarse en centros comerciales donde figuran Centro Comercial Santa Fe, Interlomas, Perisur, Palmas y Satélite, adelantó.

“Queremos crecer, pero hacerlo donde el producto sea valorado”, aclara Vejar. Pues a decir de la empresaria, esa sería una forma de cuidar el posicionamiento de la marca.

En el mediano plazo también le gustaría otorgar franquicias, lo que le permitiría traspasar las fronteras.

“Ya nos han llegado solicitudes de Estados Unidos para desarrollar el concepto allá. Lo que me sorprende mucho porque este concepto de negocio sí existe allá”, dijo Vejar.

El mayor reto que la empresaria ubicó para su negocio son los impuestos, pues en 2014, todos aquellos que tributaban bajo el régimen de pequeños contribuyentes ahora tendrán que migrar al nuevo régimen de incorporación, lo que representa para muchos una mayor carga administrativa.

Además, los impuestos a los alimentos que aportan alto contenido calórico han hecho que algunos de sus insumos suban de precio.
Como estrategia para sobrellevar estas medidas y para dar más alternativas a sus clientes, Paloma Querida lanzará su línea de palomitas ligeras, que tendrá un contenido calórico más bajo y estará disponible en su tienda antes de mayo.