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México requiere apertura energética “defensiva”

12 febrero 2014 4:17 Última actualización 13 mayo 2013 17:53

 [Bloomberg] Los elevados precios de los hidrocarburos en México son por no abrir el TLCAN: Aspe 


Gabriela Chávez
 
GUADALAJARA, Jal., 13 de mayo.- México está en los últimos lugares de productividad en materia energética al haber sido uno de los pocos sectores que permaneció cerrado durante el proceso de apertura comercial del país señaló el ex secretario de Hacienda, Pedro Aspe Armella.
 
Como parte del análisis presentado recientemente ante académicos y estudiantes de la Universidad Panamericana en esta ciudad, Aspe indicó que la apertura energética es “urgente”, pues fue precisamente el sector que no se abrió con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) “y lo estamos pagando” dijo al destacar los elevados precios de los hidrocarburos en México.
 
Aspe refirió que en los últimos 6 años el vecino país del norte encontró el gran potencial del shale gas y actualmente es el principal productor de este combustible, con un excedente actual de 40% para exportar.
 
Además está aplicando la misma tecnología para extraer otro hidrocarburo denominado shale oil y se prevé que en el 2018 podrían desaparecer las exportaciones de petróleo de México hacía la Unión Americana por el superávit energético que está alcanzado mediante la explotación de nuevos combustibles.
 
“En nuestra nariz” Estados Unidos se está convirtiendo en el principal productor de combustibles del mundo, indicó Aspe al apuntar que tan sólo en los últimos 18 meses con shail oil “generó más petróleo que México”.
 
Recordó que los últimos 8 presidentes estadounidenses prometieron lograr la independencia energética de ese país pero ninguno pudo cumplir y precisamente las intervenciones militares en el medio oriente fueron necesarias ante la gran dependencia que experimentaban en materia de hidrocarburos.
 
“Por eso se volvió clave defender Kuwait y Arabia Saudita, no era ningún amor por los saudíes ni por nada, era el petróleo”, comentó Aspe.
 
Sin embargo, destacó que el actual presidente Barack Obama es el primer mandatario del vecino país, con posibilidades reales de cumplir la promesa que no pudieron cristalizar sus antecesores.
 
Con la extracción de los nuevos combustibles Estados Unidos logró bajar el precio del gas de 15 a 4 dólares y le está dando más competitividad a sus empresas.
 
México por su parte, no puede vender petróleo caro a las trasnacionales porque se van a ir, advirtió Aspe.
 
En el contexto actual, el argumento de impedir a toda costa que Estados Unidos se apropie del petróleo mexicano “pasó a la historia” pues hoy nuestro país requiere urgentemente la reforma energética “pero por razones distintas, ya no es de ofensiva ahora es a la defensiva”, puntualizó el expositor.
 
Por lo pronto México “tendrá que importar shale gas, después abrir el sector energético, pero ya no para exportar sino para defendernos como mínimo” para bajar los precios de los combustibles y defender la competitividad del sector manufacturero, concluyó Aspe.