Empresas

Llantas importadas
de EU saturan mercado mexicano

Desde el 2002, se aprobó un decreto para que la importación de llantas se realizara de forma legal. Esta medida ha resultado en la saturación del mercado, frenando el crecimiento de las empresas nacionales.  
Axel Sánchez
23 marzo 2014 20:59 Última actualización 24 marzo 2014 5:0
Etiquetas
Llantas Michelin

Llantas Michelin

Cada año entran a México más de un millón 3 mil llantas, las cuales saturan el mercado junto con la producción nacional, frenando el crecimiento de empresas locales, explicó Raúl Castillo Arteaga, presidente de la Asociación Nacional de Distribuidores de Llantas y Plantas Renovadoras (Andellac).

El ejecutivo consideró que esto fue parte de la herencia que dejaron los dos gobiernos anteriores, los cuales aprobaron por decreto la importación para que se realizara de forma legal y que en la administración de Felipe Calderón se renovó aun sabiendo que existían inventarios de sobra.

“La situación del país era distinta hace más de 10 años, apenas cubríamos 50 por ciento de las necesidades del mercado, pero con las inversiones que han estado llegando ya cubrimos hasta el 99 por ciento de la demanda nacional”, refirió el representante de los llanteros de México.

El decreto nació en 2002 por el mandato de Vicente Fox, en aquel entonces no se contaba con las suficientes partes de auto para las personas que vivían en la frontera norte.

Para 2006, Felipe Calderón renovó el decreto con una variable de cuota incremental, la cual el próximo 2015 estaría llegando a un millón 300 mil llantas.

“Este decreto se termina en 2016 por lo que ahora estamos platicando con la Secretaría de Economía para que no vaya a renovarlo, pues hay agrupaciones en la frontera que quieren abrirlo más, incluso, a 3 millones de llantas”, explicó Raúl Castillo.

La demanda nacional de llantas es anualmente de 22 millones de piezas, de las cuales, existe una capacidad instalada para generar 20 millones, pero el presidente de Andellac dijo que esta se ha limitado porque se produciría un efecto contraproducente en la economía nacional.

“Las llantas se renuevan cada seis años, por lo que si se permite el ingreso de llantas usadas se causan tres efectos; el primero, se rompe la cadena económica de esta industria; dos, al ya no cumplir con condiciones de seguridad, pueden causar accidentes en carretera, y tercero, a los seis meses dejan de servir y no hay quién pueda reutilizarlas”, explicó el ejecutivo.