Empresas
entrevista
Jason Pontin, editor en jefe del MIT Technology Review

Fracasar es parte
de innovar.-MIT

El editor en Jefe del MIT Technology Review destacó el vigor del emprendedurismo que existe en la generación actual de jóvenes en México; sin embargo, critica el entorno que existe en el país para que innovadores puedan desarrollar proyectos con éxito global.
Octavio Castillo
24 junio 2014 19:4 Última actualización 25 junio 2014 5:0
Editor

La ley está diseñada para destruir cualquier intento de emprendimiento, como un ejemplo están las quiebras en México, dijo Jason Pontin, editor en jefe del MIT Technology Revie. (Cortesía)

Jason Pontin, editor en Jefe del MIT Technology Review, la publicación más antigua y prestigiosa de tecnología e innovación, editada por el Instituto Tecnológico de Massachussetts, criticó el entorno que existe en México para que emprendedores e innovadores puedan desarrollar proyectos a nivel local con éxito global.

Sin embargo, Pontin destacó el vigor del emprendedurismo que existe en la generación actual de jóvenes en México y Colombia, particularmente. En entrevista con EL FINANCIERO Bloomberg, también compartió sus opiniones sobre el futuro del sector.

Pontin también señaló que la tecnología de punta saldrá cada vez menos de Silicon Valley y de Boston y que de manera más regular países como México contribuirán más al desarrollo de la tecnología. Como ejemplo señaló el gran número de ingenieros mexicanos que triunfan en la escena tecnológica estadounidense.

¿Cuál es su percepción de este escenario sobre la escena de innovación y startups en América Latina?
Hay que señalar que Latinoamérica es una región diversa, no es un continente homogéneo. Mi mayor foco de atención se encuentra ahora en Colombia y México, y por razones muy similares, ambos tienen muy buenas universidades, tienen vigor emprendedor y tienen una base industrial local y es curioso, pero ambos enfrentan retos de seguridad, pero a diferencia de lo que se reporta en Estados Unidos, la seguridad está muy focalizada a ciertas regiones.

Y con estas ventajas competitivas han logrado innovar en el mercado doméstico, han tenido gran éxito en el mercado latinoamericano y nada les impide triunfar en el mercado internacional.

¿Entonces qué factor impide que los mexicanos puedan crear el próximo Google, el próximo Facebook, el próximo Apple en México?
Son tres factores, uno económico, uno cultural y uno político. Si tú preguntas a los emprendedores mexicanos cuál es el reto más grande que enfrentan, con toda seguridad te dirán que no tienen acceso suficiente a capital de riesgo, a capital de inversión para nuevos proyectos y aún si consiguen capital, no es suficiente y el inversionista pedirá una participación ridículamente grande en la compañía.

Creo que a los emprendedores mexicanos les gustaría ver un enfoque de capital de inversión más cómodo con correr riesgos. En segundo lugar, está la cultura, en México y en Latinoamérica existe una cultura muy grande de temor al fracaso.

Nadie en México quiere volver a casa de la mamá porque fracasó, pero los innovadores deben saber que fracasar está bien, que es parte del proceso, que hay que fallar antes de lograr el éxito. Y en tercer lugar está el componente político, el gobierno puede dar ciertos financiamientos, pero los plazos para retornar la inversión suelen ser cortos, no hay suficiente financiamiento y la ley está diseñada para destruir cualquier intento de emprendimiento, como un ejemplo están las quiebras en México.

Si tu empresa va a la quiebra, incluso por razones legítimas se te penaliza, no puedes acceder por años a nuevo financiamiento, no puedes salvar tu compañía buscando capital en la bolsa, y la ley para reestructura de deuda es muy limitada.

Y por otro lado, se invierte mucho en replicar el modelo Silicon Valley en Querétaro y en Jalisco, ¿Qué ventajas o desventajas tiene esto?
Yo siempre he dicho que Silicon Valley solo hay uno y es bueno que así sea, Silicon Valley se convirtió con el tiempo en un buen lugar para desarrollo, es el sitio para comercializar exitosamente ideas, ahí tienes a Uber, Uber es una app, que usa un algoritmo muy eficiente que realiza búsquedas precisas al servicio del transporte, y es un modelo tecnológico muy diferente del que puedes encontrar incluso en Cambridge que es donde el MIT se encuentra basado, en MIT hacemos investigación extensa, que te puede tomar décadas, que requiere de fuertes y constantes flujos de capital y el desarrollo de mucha propiedad intelectual en el campus.

Cada distrito tecnológico debe definirse a sí mismo, en Israel se especializaron en productos de seguridad y comunicaciones, en India se especializaron también, China lo hizo, México debe determinar en qué quiere ser líder tecnológico y definir el modelo que le sirva a ello.

¿Qué áreas ve usted como oportunidades para México?
México siempre ha sido líder en innovaciones en agroindustria, así que ahí hay una oportunidad natural, hay mucho sol y podría convertirse en potencia tecnológica en energía solar, tiene oportunidades en biotecnología y hay una gran área de oportunidad en desarrollar aplicaciones basadas en Internet para la educación que resuelvan las necesidades de mejores productos educativos en América Latina.

¿Está probada la relación entre mayor inversión en educación y el crecimiento de la economía de una nación?
Sabemos que así es, es la bala de plata, sabemos que es una relación probada, el mejor recurso que cualquier país tiene es su gente, de hecho, los países que se vieron forzados a invertir en tecnología porque no tenían otra opción, como Israel, Japón, Singapur, son los países que lideran la innovación, al tanto que naciones que cuentan con grandes y extensos recursos como Arabia Saudita, los Estados del Golfo Pérsico o incluso Rusia, con sus reservas de petróleo y gas natural, esto es una espada de doble filo, porque por un lado les garantiza un flujo constante de capital, pero al mismo tiempo estas naciones no están en los primeros sitios de innovación porque estos flujos los liberan de la carga de invertir en lo más valioso que tienen: su gente.