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Esta cafetalera de indígenas chiapanecos factura 30 mdp al año

Capeltic, empresa dedicada a la comercialización de café, inició sus operaciones hace 15 años en Chiapas, y ahora ya tiene su 
propia planta para tostar café, tres cafeterías en México y exporta 50 toneladas anuales de grano.
Diana Nava
13 abril 2017 13:56 Última actualización 13 abril 2017 14:19
Despierta con aroma de café. (Especial)

Despierta con aroma de café. (Especial)

Capeltic, empresa dedicada a la comercialización de café y último eslabón de un conjunto de organizaciones dedicadas a promover el cultivo del grano en la región -principal actividad económica de los indígenas tzeltales-, tuvo su origen hace cerca de 15 años en una cooperativa de 30 productores formada en la selva norte de Chiapas.

La firma, en conjunto con las otras cooperativas y empresas, trabaja con 250 familias productoras del grano, cuenta con su propia planta para tostar café, tres cafeterías en el país, exportan aproximadamente 50 toneladas anuales del grano a Estados Unidos y España y facturó en el año pasado 30 millones de pesos.

“Nosotros comenzamos el proceso con la cooperativa, a los dos años comenzamos a tostar café buscando mayor valor agregado y se cerró la cadena del café cuando abrimos Capeltic (las cafeterías)”, comentó en entrevista Belinda Meixueiro, directora comercial de la empresa.

Capeltic comenzó a distribuir su café de forma independiente a través de su propia comercializadora y puntos de venta tras percatarse de los distintos eslabones por el que debe pasar el producto para llegar al consumidor final y del bajo precio al que les era comprado el café a los tzeltales.

Con un modelo basado en la economía social, el año pasado la empresa chiapaneca produjo 65 toneladas de café orgánico, de las cuales, el 90 por ciento se exportó a Estados Unidos y España, con el 10 y 80 por ciento del grano, respectivamente.

“El mercado orgánico en México aún no está desarrollado. Estados Unidos y España entienden el concepto de orgánico y nos compran sin dificultades nuestro café”, comentó Meixueiro.

La empresa, que en un principio se formó como una organización no gubernamental, trabaja con productores de siete regiones del estado sureño y el año pasado logró una facturación de 30 millones de pesos.