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Impuesto a refrescos no resuelve problema de obesidad: CIAJ

10 febrero 2014 4:20 Última actualización 25 septiembre 2013 18:55

 [Gravar el consumo de bebidas endulzadas con azúcar y no con otros edulcorantes es "incongruente"/Bloomberg] 


Gabriela Chávez
 
GUADALAJARA .-  El impuesto a los refrescos y bebidas endulzadas con azúcar tendrá un impacto en el consumidor final, así como en la cadena de proveedores y principalmente en la industria azucarera, pero “no resolverá el problema de la obesidad”, indicó el presidente de la Cámara de la Industria Alimenticia de Jalisco (CIAJ), Felipe Gómez García.

“Aunque puede incrementar los ingresos fiscales no servirá para inhibir el consumo de estas bebidas”. En todo caso si la intención del gobierno es captar más ingresos “mejor poner un impuesto a quienes están excedidos de peso”, apuntó el dirigente industrial.
 
En opinión de Gómez García, gravar el consumo de bebidas endulzadas con azúcar y no con otros edulcorantes, es tan “incongruente” como cobrar impuestos por cada kilo de sobre peso a las personas, aunque esto último tendría más éxito en el combate a la obesidad, dijo.
 
Destacó que el problema de la obesidad es multifactorial y la ingesta excesiva de refresco puede generar el mismo riesgo de obesidad que el alto consumo de galletas o pan.
 
En parte la fuerte demanda de refrescos en México obedece a que “es una fuente barata de carbohidratos”, insistió el dirigente de la industria de alimentos quien consideró que los más afectados por el gravamen serán los trabajadores, entre ellos los de la construcción quienes lo consumen para soportar las jornadas laborales, lamentó.
 
Confió que las observaciones a la reforma hacendaria, principalmente el combate a la economía informal para mejorar la recaudación, planteada a través de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estados Unidos Mexicanos (Concamin) sean tomadas en cuenta para evitar la pérdida de empleos formales.