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Hace falta más para acabar con el dominio de Slim: AT&T

La empresa estadounidense señala que a dos años de las medidas regulatorias contra América Móvil, ésta tiene más clientes, por lo que se requieren condiciones adicionales.
02 febrero 2016 12:54 Última actualización 02 febrero 2016 12:55
Thaddeus Arroyo

AT&T hará llegar al regulador su opinión sobre la efectividad de las medidas regulatorias, dijo Arroyo. (Bloomberg)

En la industria de las telecomunicaciones de México se están produciendo cambios, aunque no con suficiente rapidez para AT&T.
Las leyes sancionadas hace casi dos años para dar a los clientes inalámbricos más opciones no han hecho mucho por reducir la cuota de mercado del proveedor dominante, América Móvil, según Thaddeus Arroyo, presidente ejecutivo de AT&T en México.

“A dos años de la reforma de la normativa, el agente preponderante tiene más clientes que cuando empezó”, declaró Arroyo en una entrevista en las oficinas de AT&T en el barrio de Santa Fe en la Ciudad de México.

“La verdadera pregunta –y es el regulador el que tiene que decidir- es qué otras condiciones se necesitan para impulsar más velozmente los cambios”.

AT&T busca plantear el debate semanas antes de que el gobierno analice si las leyes que promovió el presidente Enrique Peña Nieto en 2014 han cumplido con el objetivo de aumentar la competencia.

Y, si bien los costos para los consumidores han bajado en la industria inalámbrica, América Móvil sigue teniendo alrededor del 70 por ciento de todos los contratos de telefonía móvil en México y el 62 por ciento de las líneas fijas, de acuerdo con los datos del ente regulador federal de las telecomunicaciones, conocido como IFT.

Si bien AT&T es el segundo operador inalámbrico en magnitud en el mercado estadounidense, que es más grande, está en un distante tercer lugar en México, donde ha gastado 4,4000 millones de dólares en adquisiciones desde 2014 y ha prometido invertir 3,000 millones más en su red.


DEMASIADO PRONTO

El IFT planea revisar y analizar el efecto que han tenido las normas sobre el dominio en América Móvil en marzo, dos años después que se las ordenara, con la opción de modificar o añadir nuevas medidas.

AT&T hará llegar al regulador su opinión sobre el tema, señaló Arroyo. Un funcionario de prensa del IFT no respondió un pedido de declaraciones.

Podría ser demasiado pronto para lograr que el IFT realice cambios significativos, expresó el analista de Credit Suisse Daniel Federle en una nota a los clientes enviada en diciembre.

El regulador “sólo pulirá las medidas dictadas anteriormente”, dijo. Cualquier revisión importante –ya sea para flexibilizar o hacer más estrictas las normas sobre dominio- vendría más adelante, escribió.
Como parte de las medidas originales, América Móvil, que es controlada por el multimillonario Carlos Slim, tuvo que reducir su cuota de mercado por debajo del 50 por ciento o exponerse a recibir multas.

Como no ha cumplido con esa disposición, la compañía se ha visto obligada a eliminar las comisiones que cobraba a los competidores por las llamadas que entraban a su red. Rivales como Telefónica y AT&T pueden continuar cobrando a América Móvil cuando sus usuarios llaman a los clientes de esas empresas.

“La competencia no existe en función de la cuota de mercado”, dijo Alejandro Cantú, asesor de América Móvil. “La reforma buscaba que los usuarios tuvieran la opción de estar con el operador que les diera el mejor servicio y están haciendo esa elección”.

América Móvil tenía casi 73 millones de abonados inalámbricos en el mercado nacional a fines de octubre, más de medio millón más que en 2013, cuando México lanzó el plan para fomentar la competencia.

En el cuarto trimestre, la base inalámbrica de AT&T en México trepó 7.3 por ciento, o 593,000 abonados, a 8.7 millones respecto al tercer trimestre, informó la compañía la semana pasada.

Los precios promedio de los servicios de telecomunicaciones prestados al consumidor cayeron 14.5 por ciento el año pasado en el país, en gran parte debido a las nuevas normas, que también eliminaron las tarifas de larga distancia nacional que los operadores cobraban a los usuarios.
“Aun cuando nuestra llegada trajo competencia e inició la transformación final del mercado, la cuota sigue estando desproporcionadamente desequilibrada”, puntualizó Arroyo.

“Honestamente, el mercado tardará años en tener equilibrio”.