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Gobierno le ‘echa una manita’ a Pemex en los mercados

La petrolera estatal demostró ser atractiva todavía para los inversores, aunque con un poco de ayuda del Gobierno, luego de que Hacienda anunciara la opción de que se inyecten recursos a la firma.
Bloomberg
29 enero 2016 11:48 Última actualización 29 enero 2016 11:51
Pemex

Pemex dijo en un comunicado que la venta de deuda del jueves tuvo una demanda 3.5 veces superior a la oferta. (Especial)

CIUDAD DE MÉXICO.- Petróleos Mexicanos (Pemex), la petrolera controlada por el Estado que perdió la cifra sin precedente de 10,200 millones de dólares en el tercer trimestre y apenas la semana pasada recibió la amenaza de otra rebaja de calificación, está demostrando que todavía puede atraer a inversores en bonos externos, con un poco de ayuda del gobierno.

El jueves, el asediado productor vendió bonos por 5,000 millones de dólares con vencimiento en tres, cinco y 10 años, un día después de que el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, dijo que México estaba analizando inyectar efectivo en la empresa.

Con la venta, Pemex ya recaudó la mitad del financiamiento que se propone buscar en los mercados internacionales este año.

La noticia de que el gobierno podía llegar a aportar ayuda financiera a Pemex hizo aumentar la confianza de los inversores en una compañía que todavía se está reponiendo de la caída en los precios del petróleo y 11 años seguidos de disminuciones de la producción, dijeron Seaport Global Holdings y Banco Bilbao Vizcaya Argentaria.

Videgaray hizo su comentario después de que Moody’s Investors Service, que rebajó las calificaciones de Pemex en noviembre, dijo el 22 de enero que podría volver a bajar el grado.

“Estuvo bien orquestado”, dijo Michael Roche, estratego en Seaport Global, refiriéndose al momento de la venta. Las declaraciones del gobierno fueron “un componente claro en la recepción de las nuevas emisiones”.

El miércoles, en un evento en Ciudad de México, Videgaray dijo que la situación financiera de Pemex es de suma importancia. Anteriormente ese mismo día en una entrevista, el subsecretario de Hacienda, Miguel Messmacher, había dicho que el gobierno podía inyectar capital, pero que Pemex primero debe demostrar que puede bajar los costos, hacer mejores inversiones y acelerar las asociaciones con otras empresas.
“Evaluaremos la posibilidad de autorizar algún cambio en el balance general de Pemex o la posibilidad de algún aporte en términos de capital”, dijo Messmacher.

De todas maneras, la venta no resultó barata. Pemex, con sede en la Ciudad de México, vendió 3,000 millones de dólares de bonos a 10 años con rendimiento de 6.9 por ciento, es decir, 4.91 puntos porcentuales más que los bonos del Tesoro estadounidense. Cuando la empresa emitió bonos con igual vencimiento un año atrás pagó 2.81 puntos porcentuales más que los bonos del Tesoro estadounidense.

Pemex dijo en un comunicado que la venta de deuda del jueves tuvo una demanda 3.5 veces superior a la oferta.

Ejecutivos de la empresa no respondieron a consultas sobre cómo impactaron en el acuerdo las declaraciones del gobierno el miércoles.

La preocupación de los inversores de que México podría no apoyar a Pemex creció desde que la empresa fue despojada de su monopolio de 75 años hace casi dos años y sus pérdidas se incrementaron.

El rendimiento extra que exigen los inversores por tener bonos de la empresa en vez de bonos mexicanos casi se duplicó tan solo en los dos últimos meses.

Pese a los costos de financiamiento más altos, la venta de bonos de Pemex “fue una buena transacción”, dijo Jorge Unda, quien tiene a su cargo 35,000 millones de dólares como máximo responsable de inversiones para América Latina en BBVA en la Ciudad de México.
Los comentarios del secretario de Hacienda aportaron “un voto de confianza”, dijo.

“El apetito de riesgo de México y Pemex sigue manteniéndose, obviamente a un precio más alto debido a dónde está el petróleo y al impacto en el sector a nivel mundial”.