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Ésta es la batalla que no conocías que se disputa en el mundo del cine

Los estudios cinematográficos están considerando un plan para vender en línea sus películas apenas días después de estrenarse, dejando 'fuera de la jugada' a los cines, que, sin embargo, aún tienen mucho poder en el sector. Prepare las palomitas
Bloomberg
18 agosto 2017 11:38 Última actualización 18 agosto 2017 11:38
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(Shutterstock)

Los estudios cinematográficos están considerando si ignorar las objeciones de las cadenas de cines y seguir adelante con un plan de ofrecer alquileres digitales de películas apenas semanas después de su estreno en los cines, según personas familiarizadas con el tema.

Algunos de los principales impulsores, entre ellos Warner Bros y Universal Pictures, avanzan en conversaciones con Apple y Comcast sobre formas de impulsar el proyecto hasta sin las cadenas de cines, dijeron las personas.

Después de meses de negociaciones, las partes no han logrado llegar a una forma beneficiosa para ambas de crear un producto de descarga de películas de entre 30 y 50 dólares.

Los principales estudios de Hollywood, excepto Walt Disney, están ansiosos por lanzar un nuevo producto para compensar la caída de las ventas de DVD y otras formas de entretenimiento para el hogar en la era de Netflix.

Han analizado compartir una parte de los ingresos de vídeos premium a pedido (PVOD por la sigla en inglés) con las cadenas de cines si éstas aprueban la idea.

Las salas exhibidoras, sin embargo, buscan un acuerdo a largo plazo –de hasta 10 años- en el caso de compartir ingresos, algo que los estudios rechazan, dijeron las personas.

Podrían alcanzarse el año próximo acuerdos con posibles distribuidores como Apple y Comcast para la venta de bajadas digitales de grandes películas apenas dos semanas después de su estreno en los cines, agregaron las personas.

Esos pactos darían a los estudios una forma de presentar un ultimátum a los cines: acepten un acuerdo o empezaremos a vender descargas de la película de todos modos. Los cines podrían reaccionar mediante el boicot a las películas que se prevén vender por medio de descargas días después de su estreno en cines.

Algunos ejecutivos de estudios adoptan una posición menos agresiva y no quieren una confrontación con los cines, que aún tienen un enorme poder en el sector. Los estudios y las cadenas de cines tienen que negociar de forma independiente debido a las normas antimonopolio.

Es probable que la mayor tensión alimente los temores de los inversores en relación con la industria cinematográfica en tanto crece la cantidad de espectadores que encuentran motivos para quedarse en casa.

La acciones de importantes circuitos como AMC Entertainment Holdings se han visto afectadas todo el año como consecuencia de la incertidumbre en relación con las conversaciones, así como de una caída de más del 12 por ciento de la taquilla de verano (boreal). En el año hasta el 13 de agosto, la recaudación por taquilla en América del Norte ha bajado un 4.1 por ciento, según ComScore.

El período de exclusividad de los cines sobre las nuevas películas es sagrado desde hace mucho tiempo, en parte debido a que los directores y actores más importantes de Hollywood valoran más la pantalla grande que la televisión.

Pero la industria ha permitido que el periodo de exclusividad antes de las ventas de DVD se reduzca a alrededor de tres meses contados a partir del fin de semana del estreno de una película, mientras que el período tradicional era de seis meses.

La reciente decisión de Walt Disney de crear su propio servicio de streaming para algunas películas, otra concesión a la creciente demanda de películas para el hogar, también ha sumado presión para que los cines lleguen a un acuerdo con los estudios, dijeron las personas.

Las distribuidoras de películas argumentan que vender descargas antes les permitiría aprovechar el entusiasmo que generan los fines de semana de estrenos en los cines.