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La 'comida rápida' que se beneficia de la crisis de restaurantes en EU

Barato, rápido y cada vez más fácil de conseguir gracias al uso de aplicaciones, este alimento es el único que no sufre por la crisis de restaurantes en EU, y por el contrario se ha visto beneficiado.
Bloomberg
21 diciembre 2016 18:11 Última actualización 27 diciembre 2016 18:27
Los restaurantes se han visto afectados por el tráfico lento y el efecto paralizador de las elecciones, pero esta 'comida chatarra' es la única que se ha beneficiado. (Shutterstock)

Los restaurantes se han visto afectados por el tráfico lento y el efecto paralizador de las elecciones, pero esta 'comida chatarra' es la única que se ha beneficiado. (Shutterstock)

En un año en que las cadenas de restaurantes de Estados Unidos han lamentado un tráfico lento, la competencia de la comida de supermercados e incluso el efecto paralizador de las elecciones presidenciales, hay un área que sigue prosperando: la pizza.

Las acciones de Domino’s Pizza Inc. han ganado un 45 por ciento este año. Y las de Papa John’s International Inc. han subido más de un 60 por ciento. En cambio, el índice de restaurantes Standard & Poor’s 500 ha sumado solo un 3,4 por ciento.

Las razones son que la pizza es barata, rápida, y cada vez más fácil de conseguir gracias a aplicaciones para hacer pedidos por el móvil que son fáciles para el usuario y tecnologías que permiten hacer pedidos a través de Facebook, Twitter y Apple TV. Eso ha ayudado a aislar a las pizzerías de una caída en la tendencia de comer fuera de casa.

“Los restaurantes que han tenido éxito este año han sido los que han abordado la comodidad”, dice Stephen Anderson, analista en Maxim Group LLC. “Las cadenas de pizzerías han hecho un buen trabajo en este sentido”.

El sector de los restaurantes de EU se ha visto sumido en gran parte en una crisis. Algunos lo han achacado a la negatividad en torno a las elecciones, y ahora a la incertidumbre sobre las políticas previstas por el presidente electo en cuestiones como la inmigración y el salario mínimo.

Por otro lado, las mercancías más baratas en los supermercados debido a la deflación de la comida también están incitando a los estadounidenses a ahorrar dinero cocinando en casa. Aun así, los hábitos de consumo de pizza no se han visto perjudicados.

Las ventas de tiendas comparables de Domino’s ganaron un 13 por ciento en EU en el último trimestre, mientras que las ventas de Papa John’s ascendieron un 5.5 por ciento en esa medida en Norteamérica.

Atrasados en tecnología

Los competidores de comida rápida y de comida informal han intentado seguir el ritmo, pero un comienzo más tardío en la tecnología los ha rezagado. McDonald’s Corp., la mayor compañía de restaurantes del mundo, dijo la semana pasada que está poniendo a prueba un servicio de entrega en unas 200 ubicaciones de Florida. Tampoco ofrece todavía un programa de fidelidad para todo el país, que las pizzerías han utilizado para que los clientes sigan acudiendo.

Wendy’s Co. afirma que están trabajando en los pedidos a través del móvil. Y aunque Panera Bread Co. ofrece la denominada ‘recogida rápida’, en la que los clientes pueden pedir por adelantado y recoger rápidamente su comida en un estante específico, la tecnología está aún lejos de parecerse a la de Domino’s.

La cadena de pizzerías dijo esta semana que los clientes ya pueden hacer sus pedidos a través de Google Home. Se trata del quinto método de pedidos que han implementado este año. Los consumidores también pueden pedir comida de Domino’s a través de Twitter y Facebook.

El programa de recompensas de la cadena, introducido el año pasado, permite a los clientes conseguir una pizza mediana gratis por cada seis pedidos. Su estrategia más reciente: los miembros de este programa pueden ganar acciones de Domino’s hasta el próximo noviembre.

Las pizzerías también han promocionado intensivamente ofertas baratas para atraer a clientes que tienen muy en cuenta el precio. Domino’s tiene en Estados Unidos un menú de dos por 5.99 dólares cada uno, mientras que Papa John’s promociona dos pizzas grandes por 8 dólares cada una.