Empresas
caso de estudio

Escondite SC: arte
y alta cocina itinerante

Tras dejar el derecho para dedicarse a la cocina, Alejandra Coppel fundó Escondite SC, una iniciativa que transporta comida y arte a diferentes partes de la Ciudad de México y cuya ubicación los asistentes descubren el mismo día de su reservación.
Ana Martínez
15 julio 2014 20:6 Última actualización 16 julio 2014 5:0
Escondite SC

Alejandra Coppel fundó Escondite SC en 2011 y hasta ahora ha ofrecido 120 eventos. (Archivo El Financiero)

En 2011 Alejandra Coppel dejó atrás la carrera de derecho para dedicarse a su verdadera pasión, la cocina y fundó Escondite SC, el primer club de cenas itinerantes de la Ciudad de México.

Hasta ahora ha realizado 26 eventos en los que atiende a 120 personas, 40 por noche, por tres días, con experiencias que mezclan el arte y la gastronomía.

“Siempre tuve la inquietud de la cocina, decidí estudiar un diplomado en el Cordon Blue de Chicago y me quedé dos años aprendiendo y trabajando antes de empezar con Escondite”, comentó la chef.

Durante su estancia en Chicago conoció a Efraín Cuevas, fundador de Clandestino, quien la inspiró a lanzar un restaurante pop-up en México.

El elemento que lo diferencia de otras alternativas es que cada uno de los eventos que organiza tiene una temática diferente y los comensales se enteran de la locación del ‘escondite’ tan sólo unas horas antes de la cena.

“Es parte del concepto de Escondite, cuando llegamos a México no había algo parecido que combinara exposiciones artísticas, con la comida, música y que diera experiencias temáticas a los foodies en lugares secretos, como un club de cenas formal”, dijo Coppel.

El primer obstáculo y el más difícil de sortear para arrancar con este negocio fue descubrir la manera de acercarse a la gente para empezar a vender los boletos, que tienen un precio de 850 pesos por persona.

Las primeras tres cenas de Escondite fueron ofrecidas al círculo cercano de amigos y conocidos de Coppel, quienes le ayudaron a validar el modelo de negocio y adecuarlo a los gustos mexicanos.

“Las primeras cenas fueron entre amigos, queríamos hacer algo diferente y después se fue pasando la voz, una parte muy importante para nuestro crecimiento es la difusión en redes sociales. Pasamos de atender a 20 personas, a 120 en un fin de semana”, recordó Coppel.

El servicio de banquetes no realiza campañas de marketing en redes sociales, su estrategia de comunicación consiste en transmitir el mensaje de boca en boca entre la comunidad de los foodies en la Ciudad de México. Invitan a bloggeros y tuiteros a las pruebas de menú y los incorporan al proceso creativo de los eventos.

“Lo primero es conseguir el lugar, a partir de ahí definimos cuál va a ser la exposición de arte y lo último que sale es el menú, tiene que empatar con el lugar y la decoración ”, comentó Coppel.

Después de un año de utilizar la cocina de su departamento para su negocio, Coppel decidió invertir aproximadamente 400 mil pesos para rentar un local en Polanco, comprar hornos, estufas, vajilla y una camioneta para los eventos.

“El catering es un negocio muy flexible, no tienes que invertir de golpe, vas poniendo más dinero dependiendo de qué tanto esté creciendo tu negocio”, dijo.

Escondite obtiene 102 mil pesos por cada evento que organiza, de los cuales, emplea 10 mil pesos para la compra de los ingredientes y 8 mil más en el montaje, decoración y servicio. Actualmente emplea a tres personas de tiempo completo y se apoya con un equipo de cinco cocineros y una cantidad similar de meseros por evento.

CLUB DE ARTE Y COMIDA
Fundación: 2011
Giro: club de cenas en un restaurante itinerante
Precio: 850 pesos por persona
Empleados: 3
Número de eventos: 26
Clientes por evento: 40