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En subasta AM-FM debe reinar legalidad: radiodifusores

José Luis Saca, presidente de la Asociación Internacional de Radiodifusores, destacó la importancia de los beneficios de más oferta para las audiencias.
Itzel Castañares
25 mayo 2017 13:31 Última actualización 25 mayo 2017 13:31
Radio (Shutterstock)

Radio (Shutterstock)

La legalidad es uno de los principales factores que debe prevalecer en los procesos licitatorios de espectro radiofónico, tal como el que se está desarrollando en México, aseguró José Luis Saca, presidente de la Asociación Internacional de Radiodifusores (AIR).

Al ser cuestionado tras la reunión de medio año del Consejo Directivo de la AIR, el presidente de la AIR destacó la importancia de los beneficios de más oferta para las audiencias.

"Es importante que toda licitación lleve a la pluralidad de medios, eso siempre es bienvenido, va a haber más opciones de información, la audiencia va a recibir más contenidos de una manera más libre", comentó.

Hace unos días se definió quiénes de los postores de las 178 estaciones de AM y FM licitadas por el IFT efectuaron el pago que pujaron al inicio del proceso. En total, solo 122 frecuencias fueron pagadas, mientras que por las 56 restantes se hicieron efectivas las garantías de seriedad.

Uno de los principales postores fue Tecnoradio, una empresa que fue considerada como nueva entrante en la industria de la radiodifusión y que incumplió con el pago de las 37 estaciones por las que pujó, 34 en FM y 3 en AM.

Antes de terminar el plazo de pago de concesiones, esta empresa estuvo en el ‘ojo del huracán’ pues algunas columnas periodísticas revelaron que esta firma tenía vínculos con representares de la industria, lo cual aún no ha sido aclarado pero podría incluso llegar a instancias penales, según el propio órgano regulador.

A propósito, The Competitive Intelligence Unit (CIU) señaló que la puja que realizó Tecnoradio por estas frecuencias, que rondó los 288 millones de pesos, empujó al alza la oferta económica de los participantes y desplazó la entrada de otros grupos radiofónicos importantes y oferentes independientes.

En ese sentido, CIU subrayó que el proceso estuvo carente de mecanismos de monitoreo, revisión de condiciones competitivas, músculo financiero y estructura de los agentes económicos participantes.

“Por ello, el diseño y el desarrollo de la licitación incumple con los principios de eficiencia al tratarse de un proceso que deja fuera toda posibilidad de gestar un entorno más competitivo en contenidos radiofónicos, que contraviene la legalidad de la licitación al no contar con información veraz sobre la composición accionaria de Tecnoradio”, señaló la consultora en su análisis.