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En quiebra, 70% de centros de convenciones públicos

Hoy existen 79 recintos feriales en operación en el país,  los que generan ventas anuales por 6.2 mil millones de dólares y su ocupación total es de 26.1 a 27.9 por ciento.
Claudia Alcántara
22 enero 2014 19:5 Última actualización 23 enero 2014 5:0

Más del 70 por ciento de los centros de convenciones y recintos feriales administrados por el gobierno operan en números rojos y para algunas entidades representan elefantes blancos por la gran inversión con recursos públicos y la nula atracción de derrama económica, afirmaron especialistas.

Armando de la Garza, presidente de la International Association of Hispanic Meeting Professionals Capítulo México, indicó que en la última década hubo una proliferación de recintos feriales, al grado que hoy existen 79 en operación en el país.

Sin embargo, de estos sólo el 30 por ciento son rentables y el restante 70 por ciento se mantienen bajo el patrocinio de gobiernos estatales.

Muchos gobiernos locales han instalado esta clase de sedes para generar derrama económica a la ciudad; gasto de visitantes en hoteles, restaurantes y servicios, pero los recintos no son autosuficientes, ni son un negocio, explicó de la Garza.

Jaime Salazar, director general de United Business Media México, empresa de eventos, señaló que existen grandes subsidios a centros de convenciones, por lo cual no tienen la necesidad de ser rentables.

En contraste, dijo, hay recintos propiedad de particulares que sí son negocio, como el WTC de la Ciudad de México, Cintermex en Monterrey y Expo Guadalajara, porque sus inversionistas exigen utilidades, y por consecuencia son los que atraen más eventos en el país.

De los 23 recintos que agremia la Asociación Mexicana de Recintos Feriales (Ameref), principalmente privados, todos trabajan de manera positiva y con números negros.

“Sabemos que prácticamente los usan sin hacer el pago (del servicio), no están siendo operativamente positivos o a veces los presupuestos que les dan no son suficientes”, afirmó Alejandro Gutiérrez, presidente de la Asociación.

En cifras oficiales, en el estudio elaborado por la Secretaría de Turismo y la Ameref La Operación y Funcionamiento de los Centros de Convenciones en México, se señala que los recintos generan ventas anuales por 6.2 mil millones de dólares; las ventas y consumos directos corresponden a 3.4 mil millones de dólares e indirectos de 2.7 mil millones de dólares.

Aunque este ingreso es atractivo, los centros están siendo subutilizados, ya que la ocupación total se ubica en 26.1 a 27.9 por ciento.

El análisis resalta que un rango de ocupación eficiente es del 50 al 60 por ciento, por lo que estar debajo de estos niveles, explica que no están siendo bien comercializados o que las propiedades sean rechazadas como sedes.

De estos recintos, el 31 por ciento son administrados por empresas privadas, 10 por ciento por una autoridad cuasi pública (gobierno e IP) y 41 por ciento por una entidad gubernamental.

Gutiérrez reconoció que una de las razones por las que los inmuebles no son negocio es porque al llegar un nuevo mandatario al estado dejan de promoverse o de darles mantenimiento.

“En muchas ocasiones son trofeos políticos, el gobernador en turno inaugura una obra y la ve como gran logro político, sin embargo, estamos viviendo tiempos de cambio; sale un gobernador de un color y entra otro y los faroles que hizo brillar el gobernador pasado, el presente ni los pela, un tanto hacer notar que no era exitoso o brillante”, añadió el también director general del Poliforum León.

Inversión derrochada

Uno de los casos más lamentables es el Centro Internacional de Convenciones de Los Cabos en Baja California Sur, el cual fue construido hace dos años por mandato del expresidente Felipe Calderón, para la reunión del G20; el recinto inició operaciones para ese evento, pero cerró y hasta hace unos meses fue entregado al gobierno del estado, indicó Salazar, de United Business Media México.

El senador panista Carlos Mendoza, secretario de la Comisión de Hacienda, afirmó que ICA, encargada de la construcción, entregó parcialmente el inmueble para el evento y fue hasta hace menos de tres meses que se concluyó y fue entregado de forma oficial al gobierno del estado.

“Mientras no lo tenían entregado y recibido no se lo podían entregar a un promotor, ¿qué promotor te iba a querer promover un centro de convenciones que no está concluido?”, consideró Mendoza.

Otros casos graves son el Palacio de Convenciones de Zacatecas, el cual ha sido un fracaso por el mal equipo de promoción, así como por el clima de inseguridad, el cual detuvo las inversiones en hotelería y el WTC de Morelos, que por su ubicación es poco deseable para organizadores.

EL FINANCIERO buscó a Rolando Villarreal, director del Palacio de Convenciones de Zacatecas y a Mario Aguilera, director del WTC de Morelos, pero al cierre de la edición no hicieron comentarios.