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El vehículo de Isabel II y Lara Croft tiene los días contados

El Defender de Land Rover ha transportado a soldados, rescatistas, mandatarios y hasta a la realeza, pero en enero acabará la producción de este ícono todoterreno.
Bloomberg
20 noviembre 2015 19:14 Última actualización 22 noviembre 2015 5:0
Fragmento de la cinta de Tomb Raider.

Fragmento de la cinta de Tomb Raider.

El modelo Defender de Land Rover es cúbico, agreste y querido. A principios del próximo año será historia.

Durante siete décadas, el vehículo todoterreno Defender ha cambiado muy poco a partir de un diseño muy simple esbozado originalmente en la arena de la playa. Placas de aluminio, un parabrisas prácticamente sin inclinación, una parrilla hecha para soportar pesados portaequipajes o cuerpos de leones y una rueda de auxilio enganchada en la puerta trasera.

Esta contundente propuesta ha encantado a clientes que van desde ganaderos ovinos ingleses hasta Winston Churchill y la Reina Isabel II. El Defender ha transportado a soldados en la Guerra de Corea, a voluntarios de la Cruz Roja en zonas de crisis en todo el mundo y a Lara Croft en la película Tomb Raider. En enero, su viaje llegará a su fin y la compañía aún no ha anunciado cuándo llegará un reemplazo.

El vehículo de 23 mil libras esterlinas (35 mil dólares) se ha vuelto tan anacrónico como la cacería de zorros. Sus superficies de metal crudo se contraponen a los estándares de seguridad peatonal. Sus emisiones de dióxido de carbono duplican el patrón vehicular europeo y no posee pantallas táctiles, conectividad móvil o cargador inalámbrico para celulares. ¿Bolsas de aire? Buen intento.

“Es momento de pasar a un nuevo capítulo”, dijo Nick Rogers, jefe de ingeniería de Jaguar Land Rover, quien aprendió a conducir en un Defender. “Queremos seguir adelante con un nuevo automóvil”.



BLUETOOTH DE JEEP

Land Rover está perdiendo su vehículo emblema debido a que la marca dependió durante mucho tiempo de propietarios de haciendas rurales, ignorando el aumento de mamás futboleras y aventureros urbanos. Por el contrario, el Jeep Wrangler, descendiente del vehículo militar de la Segunda Guerra Mundial, se ha mantenido actualizado con control electrónico de estabilidad y conectividad Bluetooth.

La desaparición del Defender se debe a que la demanda global por vehículos utilitarios deportivos se disparará un 37 por ciento a cerca de 26 millones de automóviles el 2018, según la agencia de investigación IHS Automotive. Jaguar Land Rover necesita un trozo más grande de ese pastel tras registrar una pérdida de 92 millones de libras esterlinas en el segundo trimestre. Su respuesta se reflejó en el primer vehículo híbrido de Jaguar y el modelo básico Discovery Sport de Land Rover, su ejemplar más económico comercializado en 37 mil 455 dólares.

CON EL AGUA HASTA LA CINTURA

Durante un reciente paseo por los caminos interiores de los campos de Land Rover, cerca de Birmingham, Inglaterra, es fácil reconocer cómo el Defender alcanzó un status de culto. Se impulsó a través de aguas que llegaban cerca de la cintura, avanzó fácilmente por cuestas fangosas y resistió a la abrupta pendiente de un puente caído.

La sensación es como del siglo pasado, con un radio de giro cómicamente amplio y un freno de mano que descansa en una incómoda y baja posición. Las ventanas se humedecen casi inmediatamente. Pero no se puede negar su carisma, según Stephane Anger, encargado de ventas del modelo en Múnich.

“Yo quería algo diferente”, dijo Anger, padre de tres hijos que cambió un sedán BMW 5-Series por un Defender negro que condujo hasta su cabaña familiar en los Alpes austríacos. “El Defender no tiene problemas en ninguna pendiente”.