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El petróleo no es el único en peligro con el auge de los autos eléctricos

Mientras todos los fabricantes de automóviles se apresuran a lanzar coches eléctricos para poner fin al consumo de la gasolina y el diésel, hay un elemento químico en peligro.
Bloomberg
06 mayo 2016 9:43 Última actualización 06 mayo 2016 12:30
gasolina

(Bloomberg)

Los planes de Elon Musk para el sector automovilístico auguran problemas para otro mercado: el del platino.

Pero no es sólo Musk. Prácticamente todos los fabricantes de automóviles se están apresurando a lanzar coches eléctricos para poner fin al consumo de la gasolina y el diésel. Con el cambio por parte de los consumidores, la demanda del metal -que es indispensable en la eliminación de gases tóxicos de los tubos de escape- está disminuyendo. Y con el escándalo del fraude de las emisiones de Volkswagen, que ha afectado al diésel, el panorama es cada vez más sombrío. Incluso Arabia Saudí se está preparando para una era post-petróleo.

“Representa una amenaza a largo plazo para el platino; los vehículos eléctricos no necesitan platino en absoluto”, dijo Marc Elliot, analista de Investec Plc, por correo electrónico desde Londres. Este analista anticipa un período de transición con vehículos híbridos durante unos 10 años -que podrían utilizar platino- y opina que lo más probable es que los vehículos de baterías eléctricas acaben por dominar el mercado. El año pasado, casi una de cada dos onzas de platino utilizadas en todo el mundo se vendieron al sector de automóviles, procedentes de minas principalmente de Sudáfrica y Rusia.

Los gobiernos ofrecen subsidios a los conductores para que cambien de vehículo y los fabricantes lanzan modelos menos costosos y con capacidad para cubrir mayores distancias. Los clientes hicieron cola, literalmente, para registrar sus pedidos cuando Musk en marzo presentó el Modelo 3 que cuesta 35 mil dólares, mientras que Chevrolet venderá este año el Bolt, un coche eléctrico de 37 mil 500 dólares, que puede cubrir unos 320 kilómetros (200 millas) con una sola carga. Alemania, el principal mercado de automóviles de Europa, anunció el mes pasado un paquete de incentivos por mil 200 millones de euros (mil 400 millones de dólares), de los que el 25 por ciento irían destinados a una red de recarga de alta velocidad en todo el país. En Estados Unidos, los consumidores reciben un crédito fiscal de siete mil 500 dólares por parte del Gobierno.

“Ya no se trata solamente de Tesla”, dijo Andrew Miller, analista de Benchmark Mineral Intelligence Ltd. en Londres. “Se está produciendo una expansión importante en el sector de fabricación de baterías en China, Corea y Japón”. Miller anticipa que los vehículos totalmente eléctricos representarán un 5 por ciento del mercado de los automóviles para 2020.

No obstante, el ocaso de la industria no es inminente ni está asegurado. Los productores y fabricantes de automóviles están investigando alternativas de pilas de hidrógeno que utilizan platino, lo que podría suponer un desafío a los actuales coches eléctricos. El metal podría seguir formando parte de la mezcla energética más allá de 2050, con aplicaciones en tecnologías híbridas, según la Agencia Internacional de la Energía.