Empresas

Dinastías españolas se aferran a endeudadas empresas familiares

Deudas excesivas, errores de dirección y seis años de crisis han puesto a prueba a las empresas españolas controladas por dinastías, quienes han financiado su crecimiento a través de préstamos. Constructoras, medios de comunicación y casinos son algunos ejemplos.
Bloomberg
03 octubre 2014 19:17 Última actualización 04 octubre 2014 5:0
Prisa, propiedad de los Polanco, es una de las empresas que ha cedido parte de su control accionario. (Foto: Bloomberg)

Prisa, propiedad de los Polanco, es una de las empresas que ha cedido parte de su control accionario. (Foto: Bloomberg)

Al igual que cualquier dinastía de empresas familiares que merezca ese nombre, los Koplowitz han aportado su dosis de dramatismo.

La posibilidad de que la saga continúe depende de la habilidad de negociación de Esther Koplowitz, quien heredó la que una vez fuera la mayor constructora de España luego que su padre Ernesto cayó de un caballo y murió a los 52 años.

Koplowitz, de 61 años, está tratando de refinanciar una deuda de alrededor de mil millones de euros (mil 300 millones de dólares), según dos personas con conocimiento de las conversaciones, que pidieron no ser identificadas porque éstas son privadas.

Las dificultades de la empresaria surgen de su decisión de 1998 de tomar el préstamo más grande jamás otorgado hasta entonces a un particular en España, el cual usó para comprar la participación de su hermana Alicia en Fomento de Construcciones y Contratas S.A. Esther Koplowitz ahora controla el 50 por ciento de la empresa, de acuerdo con las presentaciones reglamentarias.

Las familias dirigen el 85 por ciento de las compañías en España, según el Instituto de la Empresa Familiar. Algunas dinastías españolas se han visto particularmente afectadas por distintas complicaciones. Deudas excesivas, algunas metidas de pata de la segunda generación de directivos y seis años de crisis económica las han empujado hacia el fin del dominio familiar.

“Hay mucho apalancamiento asumido en España en las buenas épocas y ahora ha llegado la hora de la verdad”, dijo Nicolas Veron, miembro senior de Bruegel, grupo de reflexión de Bruselas que se especializa en economía. “Por lo general, las familias no quieren perder el control accionario y por lo tanto financian una parte demasiado grande de su crecimiento con deuda”.


PRÉSTAMOS BANCARIOS


Koplowitz pronto sabrá si en los futuros capítulos de la historia de su compañía, de 114 años de antigüedad, ella estará en un papel de dirección.

Los bancos españoles, algunos de los cuales también sufrieron una reestructuración después de un rescate europeo de 41 mil millones en 2012, están menos dispuestos que antes a dar crédito. Los préstamos a empresas se redujeron de 527 mil millones de euros en todo 2011 a 179 mil millones de euros en los primeros seis meses de 2014, de acuerdo con los datos del Banco de España.

“Durante un tiempo, las empresas familiares tuvieron relaciones con sus bancos que significaban que el dinero era muy fácil y muy barato”, explicó Ismael Crespo, profesor de ciencias políticas de la Universidad de Murcia, en España. “Refinanciaban sumando más deuda. Cuando el sistema se cayó, quedaron atrapadas”.

Otras dinastías españolas también sufrieron una reducción financiera. Entre ellas se cuentan los Polanco, cuyo control del grupo de medios Promotora de Informaciones S.A., propietaria del diario más popular de España, pasó del 64 por ciento en 2007 a 19.5 por ciento, y el imperio del juego Codere S.A. de los hermanos Martínez Sampedro, quienes después de más de un año de conversaciones aceptaron entregar la mayoría accionaria a sus acreedores, de acuerdo con una declaración que emitió la compañía el 23 de septiembre.