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¿Cuánto cuesta listarse en la BMV?

Listarse en la BMV permite levantar capital y tener una mayor capacidad de endeudamiento, aprovechar oportunidades de negocio y dar un mayor prestigio a las empresas, por lo que el precio de hacerlo es menor a los beneficios, señalaron.
Ana Valle
07 octubre 2015 22:1 Última actualización 08 octubre 2015 4:55
BMV

(Cuartoscuro)

Buscar financiamiento en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) mediante una emisión de acciones puede llegar a tener un costo de entre 200 y 300 millones de pesos, o hasta el 5 por ciento del total de los recursos obtenidos en el mercado.

En 2015, una de las Ofertas Públicas Iniciales (OPI) más grande fue de la inmobiliaria GICSA, que destinó el 4 por ciento de los recursos obtenidos a gastos relacionados con la colocación, alrededor de 289 millones de pesos.

Luis Preciado, socio líder de Capital Markets & Accounting Advisory Sevices de KPMG, explicó que el listado de una empresa permite levantar capital y tener una mayor capacidad de endeudamiento, aprovechar oportunidades de negocio y dar un mayor prestigio a las empresas.

Si bien los costos pueden parecer cuantiosos en términos nominales, los beneficios que da tener a la empresa en el mercado de capitales son muchos, tomando esto en cuenta, no es costoso

En promedio, en México la comisión por colocación en una OPI ronda entre el 2.5 y el 3.5 por ciento, pero adicionalmente, hay que pagar entre 1.5 y 2 por ciento de otros gastos, como contadores, abogados e inscripción en bolsa, etcétera, detalló un banquero de inversión que pidió no ser citado.

El costo de entrar a la BMV es menor que en Estados Unidos, ya que México es un mercado menos profundo y desarrollado que las bolsas neoyorquinas, añadió. 

En Estados Unidos, el costo es más alto, ya que sólo la comisión de los intermediarios colocadores llega a ser de entre el 5 y 7 por ciento.

Carlos Ponce, director de Análisis y Estrategia Bursátil de Ve por Más, señaló que más que los costos que implica la transacción, hay temas importantes que podrían significar costos para la empresa, como el hacerla más institucional.

Hay esfuerzos para que empresas de mediano tamaño lleguen al mercado, ya sea de deuda o acciones, muchas de ellas han sido firmas exitosas en deuda que originan cierto desarrollo y tamaño que las lleva a colocar acciones, como fue el caso de Unifin este año

De los gastos totales relacionados con la emisión de acciones en México, más de tres cuartas partes se quedan en manos de los intermediarios colocadores de la oferta; es decir, grupos financieros como Banamex, BBVA Bancomer y Banorte-Ixe, entre otros.

En el caso de la oferta de GICSA, el 81 por ciento de los gastos de la oferta se quedaron en manos de Morgan Stanley, BBVA Bancomer, Banorte-Ixe, Evercore, Actinver y Vector, los intermediarios y agentes colocadores.

El programa de cobro de los agentes colocadores se basa en un esquema de éxito, es decir, si la oferta es exitosa y se realiza, las casas de bolsa cobran y si no, no lo hacen, dijo Preciado.

El porcentaje restante, alrededor de 20 por ciento, va para Grupo BMV, por los trámites de colocación y registro; asesores externos y gastos relacionados con el roadshow.

El costo como porcentaje del monto no ha variado en los últimos 5 años: en 2010, OHL México y Aeroméxico destinaron 3 por ciento del capital obtenido a cubrir gastos relacionados con la emisión.

De acuerdo con la consultora EY, el proceso para preparar a una empresa en hacerse pública inicia dos años antes del día en que se realiza la salida al mercado, y conlleva la preparación de estados financieros y formación de gobierno corporativo, además de esperar un buen momento en los mercados.

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LOS REQUISITOS

De acuerdo con la BMV, los requisitos para que una empresa pueda hacerse pública en el mercado de capitales son: contar con gobierno corporativo, estados financieros dictaminados, un historial de operación de al menos 3 años y un capital contable de 20 millones de UDIs y al menos 200 accionistas, lo que también podría llevar a la empresa a incurrir en gastos previos a la emisión.

Tras la salida a bolsa, también se incurre en costos relacionados con el mantenimiento y la estrategia que se tenga para mantener el atractivo de las emisoras, mediante formadores de mercado y analistas que den seguimiento a la emisora y ésta mantenga un nivel transaccional aceptable, agregó Preciado, de KPMG.
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