Empresas

CTM reactivará amparo para evitar el ingreso
de acero ilegal

La CTM solicitará la revisión de un juicio que ganó hace 3 años, que obligaba al Gobierno Federal a suspender el ingreso indiscriminado de importaciones de acero ilegal a México, y con el cual dejarían de ingresar al país productos a tasa cero. Asimismo busca una mesa de negociación con la SE.
Redacción
05 julio 2015 15:28 Última actualización 06 julio 2015 8:30
Tereso Medina Ramírez, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Metalmecánica y Siderúrgica de la CTM. (Cortesía)

Tereso Medina Ramírez, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Metalmecánica y Siderúrgica de la CTM. (Cortesía)

La Confederación de Trabajadores de México (CTM) interpondrá ante el poder judicial un recurso de revisión para reabrir el juicio de amparo que le favoreció hace tres años y que desde entonces obligaba al Gobierno Federal a suspender el ingreso indiscriminado de importaciones de acero ilegal a México.

Así lo informó a través de un comunicado, Tereso Medina Ramírez, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Industria Metalmecánica y Siderúrgica de la CTM, quien indicó que el poder judicial ordenaría la suspensión definitiva de la decisión de la anterior administración federal que eliminó los aranceles de entre 3 y 7 por ciento.

Anunció que su representación gremial buscará en forma urgente una entrevista con el titular de la Secretaría de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, con el fin de establecer una mesa de negociación y buscar una solución rápida al conflicto del sector siderúrgico que podría generar el desempleo de 500 mil personas en diversas ramas productivas del país.

En febrero de 2012, el Juez Primero de Distrito en Coahuila, José Daniel Nogueira Ruiz, otorgó el amparo definitivo a ese sindicato en contra del decreto de la Secretaría de Economía de febrero de 2010, que eliminó los aranceles a las importaciones de países asiáticos que ingresaran a México a partir del 1 de enero de 2012.

Sin embargo, agregó, por causas no claras, el amparo fue sobreseído y quedó sin efecto la determinación del juez, lo que provocó que “siguieran los daños en contra de la industria acerera nacional, indicó Medina Ramírez y expuso que se solicitará la revisión del amparo en cuanto se reúnan todos los documentos necesarios dado que hubo fallas procesales en el dictamen”.

En referencia a la reunión que busca su organismo gremial con Guajardo Villarreal, el líder pidió mayor sensibilidad, porque los trabajadores no entienden cuales son los candados que enfrenta el funcionario para seguir permitiendo el ingreso ilegal de acero de China y de otras naciones a México.

Señaló que es reversible la crisis que afecta actualmente a la industria siderúrgica nacional, siempre que exista la voluntad política del secretario de Economía, de aplicar las medidas adecuadas para permitir una competencia equilibrada en el sector.

“Estoy preocupado por las declaraciones del secretario de Economía, de que el país no puede regresar a una política setentera o proteccionista. Los trabajadores no piden el cierre de las fronteras a las importaciones de acero. Nadie desea eso, pero no es delito que defendamos nuestros empleos al exigir que se controle el ingreso de acero”, dijo.

Consideró que el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, apoyará la solución de la crisis, a partir de establecer una auténtica política industrial, en la cual no sólo se apliquen aranceles, sino facilidades en cuotas compensatorias por los altos precios de los energéticos que pagan las empresas nacionales para producir acero.

Medina Ramírez recordó que la inconformidad de los trabajadores, comerciantes, prestadores de servicios y de la sociedad en general, hacia la crisis del sector acerero, quedó demostrada en la marcha efectuada la semana pasada en Monclova, Coahuila, con la asistencia de 25 mil personas.

Subrayó que ya tuvo que salir el pueblo a las calles a reclamar a las autoridades federales la permanencia de su trabajo, ante el anuncio de Altos Hornos de México, de recortar 4 mil 500 empleos, a lo cual se sumó la empresa regiomontana DeAcero que dejó de generar 2 mil 500 empleos en Saltillo y otros 500 empleos en otra planta.