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Corredor Transístmico
se desaprovecha

En el año 2006, el gobierno federal invirtió 30 millones de pesos para construir 5 kilómetros de vías para el patio de contenedores Pearson en el puerto de Salina Cruz, sin embargo, desde entonces no se ha utilizado dicha infraestructura.
Pilar Juárez
18 febrero 2014 19:3 Última actualización 19 febrero 2014 5:0
 [Los trenes en operación en México son viejos y viajan a velocidades muy bajas. / Cuartoscuro]   

[Se registra este domingo en la estación de ferrocarril Volgogrado 1 como resultado de la detonación de un artefacto no identificado. / Bloomberg]

El Corredor Ferroviario Transítsmico, que conecta el Puerto de Salina Cruz con el puerto de Coatzacoalcos, cuenta con una oferta potencial para el movimiento de carga de 557 mil contenedores al año, pero sólo ocupa el 5 por ciento, porque no tiene qué mover.

“No hay quien toque la puerta para mover carga”, dijo Gustavo Baca, director general del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec.

El Corredor Transístmico puede aprovechar un mercado cercano a las 70 millones de toneladas netas de productos mineros y agropecuarios que se producen en el sureste, que equivaldría al 70 por ciento del total de la carga que se maneja en el sector ferroviario actualmente.

“Cuando se habla de que el Ferrocarril del Istmo debe invertir para ampliar la capacidad de su corredor, yo creo no se sabe de lo que se dice”, comentó el directivo.

Para alentar el movimiento de la carga, en 2006 se construyó en las cercanías del Puerto de Salina Cruz un patio para contenedores denominado Pearson, para el cual se construyeron 5 kilómetros de vías con una inversión federal de 30 millones de pesos.

“Desde esa fecha, el puerto no ha traído un buque de contenedores que utilice el apoyo de la infraestructura que se construyó hace ocho años y no se ha movido un solo contenedor en el patio”, lamentó.

Para el movimiento de contenedores se cuenta con la infraestructura y los requerimientos en la capacidad de vía necesarios, no obstante, reconoció que para hacer el recorrido más ágil sería necesario abatir unas curvas en el trazo del tránsito ferroviario.

“Se cuenta con un programa de modificación de geometría de vía con lo cual nos volveríamos más eficientes, incrementaríamos la oferta, pero es obvio que si hacemos un estudio de factibilidad económica no pasaría, porque no tenemos ninguna solicitud para el transporte de carga. Abatir la curvatura en 56 kilómetros de vía implicaría una inversión de 3 mil 500 millones de pesos, que no tiene la contraparte de carga por mover y actualmente no se justifica”, destacó.

Este corredor ferroviario se construyó en 1914, es operado por el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, una empresa estatal operada por el gobierno federal, no cuenta con locomotoras, sólo administra las ferrovías para el moviento de carga de Ferrosur y del Ferrocarril Chiapas-Mayab.