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Coparmex propone actualizar marco legal del sector energético

01 febrero 2014 8:18 Última actualización 25 noviembre 2013 18:28

 [Juan Pablo Castañón destaca que el objetivo es generar condiciones de confianza y transparencia en las reglas de juego / Cuartoscuro / Archivo]


 
 
Juan Antonio Lara
 
MONTERREY, NL, 25 de noviembre.- La Confederación Patronal de la República Mexicana propuso actualizar el marco legal de operación del sector energético, para mantener y mejorar la potestad de la Nación sobre los recursos y delimitar claramente los derechos y obligaciones de los operadores, públicos o privados.
 
Durante una visita a Monterrey, Juan Pablo Castañón Castañón, presidente nacional de la Coparmex, dijo que es necesario un cambio constitucional que permita los contratos y/o concesiones para los operadores, el estatal y los privados, nacionales o internacionales.
 
“El objetivo es generar condiciones de confianza y transparencia en las reglas de juego que permitan atraer y desarrollar inversión, tecnología y eficiencia que fortalezcan la rectoría del Estado Mexicano”, indico.
 
Acompañado por Alberto Fernández Martínez, presidente de la Coparmex en Nuevo León, Castañón consideró esencial para México dotar de un vehículo contractual para privatizar el riesgo financiero y operativo que implica la exploración de hidrocarburos.
 
“El objetivo es que nuestro país tenga mejores mecanismos para aprovechar y especialmente ampliar la renta y la riqueza petrolera, que es propiedad de la Nación”, puntualizó.
 
Para estos efectos, existen sólo dos vehículos contractuales globalmente competitivos y de uso común en la industria: la concesión y los contratos de producción compartida.
 
“En primer lugar, debemos decir que casi la totalidad de los países con petróleo, excepto en México, estos instrumentos de colaboración público-privada son usados para atraer y generar inversión productiva”, expresó el dirigente empresarial.
 
“Incluso, nuestros hermanos latinoamericanos han avanzado enormemente en la colaboración público privada, que permite aprovechar más eficientemente los recursos petroleros del país. La concesión otorga mayor transparencia y rendición de cuentas, mayor sencillez de administración y es el vehículo preferido de los países de la OCDE y del continente Americano”, explicó.
 
Castañón consideró que el contrato de producción compartida otorga al Estado un control sobre el hidrocarburo por un periodo más largo en la cadena de producción y distribución, sin embargo su administración es más compleja y su clausulado más difícil de entender por una sociedad ya de por sí preocupada por el destino de sus recursos.
 
“En Coparmex creemos que la Reforma Energética integral debe incluir la posibilidad de estas dos opciones para nuestro proceso de generación de riqueza energética, dependiendo del proyecto específico”.
 
Mencionó que si se lleva cabo esta reforma energética integral, en el 2030 México puede estar produciendo el triple de que lo que hoy produce.
 
Esto significa casi 2 por ciento de crecimiento anual adicional para la economía y 35 mil millones de dólares por Inversión Extranjera Directa sólo el primer año.
 
“Si hubiéramos hecho la Reforma hace 15 años, hoy tendríamos un excedente presupuestal cercano a los 990 mil millones de pesos”, calculó.
 
“Podríamos haber generado beneficios concretos para los mexicanos, 30 universidades del tamaño de la UNAM o dos institutos de salud del tamaño del IMSS, con todo lo que ello implica desde el punto de vista social: más y mejores oportunidades de estudio, más investigación científica, menos estudiantes rechazados, más hospitales, mejor atención médica y cobertura de salud universal para los mexicanos.
 
El presidente del organismo patronal dijo que México es muy competitivo en materia energética, ya que posee una geología potencialmente atractiva, una economía avanzada, estable y con acceso a mercados relevantes, instituciones sólidas y un Estado de Derecho confiable en lo esencial.
 
“Sin embargo, se requieren mejorías en dimensiones trascendentales para la atracción de inversiones y la consolidación de alianzas que eleven nuestra capacidad para generar riqueza”.
 
Por ejemplo, señaló que se debe permitir el reporte de reservas en los contratos de riesgo. Esto servirá como garantía de transparencia y mecanismo de evaluación de eficiencia, ofreciendo a las autoridades y a la sociedad un claro y fácil seguimiento de las operaciones que se realizan a su nombre.
 
“Compensar nuestro déficit de densidad en infraestructura energética, ofreciendo oportunidades potencialmente más atractivas para la inversión, como bloques más extensos o mejores condiciones fiscales o de recuperación de costos”.
 
Asimismo, evaluar el pago gubernamental total, que se compone de impuestos más derechos y regalías, y compararlo con las oportunidades que ofrece México contra las oportunidades que ofrecen nuestros competidores directos.
 
Agregó que la discusión de una Reforma Energética Integral debe tomar en cuenta un apartado de energías renovables.
 
“La nueva dinámica del mundo nos exige proteger nuestro ambiente y pensar siempre en las siguientes generaciones. En generación de energía limpia, es decir eólica, hidráulica y solar, permitamos que empresas de todos los tamaños, produzcan, transporten y compitan en la venta la energía”.
 
El dirigente empresarial dijo que la participación de las pequeñas y medianas empresas mexicanas es fundamental para que la Reforma Energética sea una transformación de fondo que genere oportunidades de desarrollo igualitario.
 
“Proponemos implementar un esquema de consorcios petroleros en cada localidad en donde haya actividad petrolera, con el objetivo de insertar a las MIPYMES en los contratos petroleros que se ejecuten en cada Región, esto con al apoyo del Instituto del Emprendedor y de los diferentes Fondos PYME”.