Empresas

'Grilla' y dudas internas complican la existencia de un auto de Apple

El gigante tecnológico moderó sus ambiciones automovilísticas, lo que generó despidos y cambios en la dirección del proyecto, de acuerdo con fuentes de Bloomberg. Aquí te contamos la historia.
Bloomberg
17 octubre 2016 12:51 Última actualización 17 octubre 2016 16:55
Logó de Apple (Bloomberg)

Logó de Apple (Bloomberg)

Apple recortó drásticamente sus ambiciones automovilísticas, dejando a su paso cientos de trabajadores sin empleo y una nueva dirección que, por ahora, no pretende fabricar su propio automóvil, según personas cercanas al proyecto.

Cientos de miembros del equipo automovilístico, integrado por cerca de mil personas, fueron reasignados, despedidos o partieron por voluntad propia en los últimos meses, dijeron las fuentes, que solicitaron no ser identificadas porque los ajustes son privados.

Los nuevos directores de la iniciativa, conocida de forma interna como Proyecto Titan, se reenfocaron en desarrollar un sistema de conducción autónoma que da a Apple flexibilidad tanto para asociarse con fabricantes de autos existentes como para volver a diseñar su propio vehículo en el futuro, dijeron.

Apple mantuvo sin cambios el número de empleados del equipo al contratar a personas para trabajar con el nuevo enfoque, según otra fuente.

Ejecutivos de Apple dieron un plazo al equipo automovilístico hasta finales del próximo año para probar la factibilidad del sistema de conducción autónoma y decidir sobre la orientación final del proyecto, dijeron dos de las fuentes.

El vocero de Apple, Tom Neumayr, declinó realizar comentarios.

El nuevo enfoque y plazo llegan luego de meses de desacuerdos estratégicos, cambios continuos de directivos y problemas en la cadena de suministros al interior de los laboratorios secretos de los automóviles de Apple en Sunnyvale, California, a corta distancia de su sede central de Cupertino.

1
CAMBIO DE ESTRATEGIA


El CarPlay de Apple (Bloomberg)


Apple no es la primera firma en percatarse de que el dominio de los dispositivos móviles y las actualizaciones de software no son garantía de éxito en el ámbito automotor.

Google de Alphabet aprendió la lección luego de construir sus propios vehículos y buscar socios. Su proyecto de automóvil también sufrió despidos.

Los inversionistas en tecnología también están indecisos. Están acostumbrados a aumentar sus márgenes de ganancias, mientras que los fabricantes de automóviles sobreviven con márgenes netos muy por debajo del 10 por ciento.

“Para un auto de calidad con la marca Apple podrían obtener un buen margen (de ganancia)”, dijo Eric Paul Dennis, analista del Centro de Investigación Automotriz. “Probablemente no estaban dispuestos a ceder en cuestiones de calidad” que podrían dañar la imagen de sus productos, agregó.

Apple inició el proyecto Titan en el 2014 con grandes ambiciones para impactar un sector automotor que la consultora McKinsey estima que llegará a 6.7 billones de dólares hacia 2030.

El fabricante de iPhones se embarcó en una oleada de contrataciones y un vehículo diseñado por Apple llegaría a principios de la década de los 2020. Lo que se esperaba era revolucionar los autos de la manera en que el iPhone transformó el sector de la telefonía móvil en 2007.

Hacia fines de 2015, el proyecto se vio afectado por conflictos internos. Los gerentes discutían por la dirección del proyecto, según personas con conocimiento de las operaciones. “Se notó un increíble fracaso en el liderazgo”, dijo una de las fuentes.

A principios de 2016, el jefe del Proyecto, Steve Zadesky, un exingeniero de Ford y uno de los primeros diseñadores del iPod, abandonó Titan. Zadesky, quien sigue en Apple, declinó hacer comentarios.

Zadesky dejó su cargo en manos de su jefe, Dan Riccio, sumando mayores responsabilidades que ya incluían la renovación anual de la ingeniería del iPhone, el iPad y la Mac.

Bob Mansfield, gerente altamente reconocido que ayudó a desarrollar el iPad original, volvió en abril tras cumplir un cargo temporal en Apple para liderar el equipo.

Cerca de un mes después, Mansfield subió al escenario en un auditorio de Silicon Valley atestado de cientos de empleados de Titan para anunciar el cambio estratégico, según personas que asistieron a la reunión.

Mansfield explicó que había analizado el proyecto y determinado que Apple debía cambiar la táctica de transformarse en un competidor directo de Tesla para consolidar una plataforma de conducción autónoma.

En los siguientes meses, los ingenieros comenzaron a salirse. Algunos se fueron en medio de dudas sobre la seguridad de sus puestos de trabajo ante el escepticismo de que un auto Apple pudiera llegar algún día al mercado. Otros fueron despedidos.

En agosto, una oleada de empleados fueron recortados de la planta laboral, seguida por una segunda parte en septiembre.

Más de 120 ingenieros de software que trabajaban en un sistema operativo para automóviles y de pruebas, también fueron despedidos. Además, varios cientos de ingenieros de hardware que trabajaban en el chasis del auto, suspensiones y amortiguadores, también se fueron.

Destacan John Wright, un veterano directivo de Apple que dirigió el equipo de software, dejó el proyecto; también Dan Dodge, creador del programa para autos QNX de BlackBerry, que tenía un papel importante en el desarrollo del diseño del auto de Apple.