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Autoridades mandan mensaje con negativa al proyecto Dragon Mart

12 febrero 2014 5:33 Última actualización 28 abril 2013 10:4

  [Cuartoscuro] La propuesta original del proyecto nunca se definió claramente, pues se presentaron varias versiones. 


 
Notimex
 
Con la decisión de no aprobar el proyecto Dragon Mart en Cancún, las autoridades mandan el mensaje de que no aceptarán políticas desleales de ningún país que quiera entablar relaciones comerciales con México, destacó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
 
El organismo refiere que recientemente la Secretaría Municipal de Ecología y Desarrollo Urbano del ayuntamiento de Benito Juárez negó la licencia de construcción al proyecto Dragon Mart, tras determinar que incumple con una serie de normativas.
 
Además de las irregularidades en el proceso si se considera que la propuesta original del proyecto nunca se definió claramente, siendo varias versiones las que se fueron presentando, apunta en su reporte semanal "Análisis económico ejecutivo".
 
Estima que, más que la negativa al proyecto, resalta la mecánica de consulta pública encabezada por las autoridades de Benito Juárez, al concentrar la opinión de especialistas en diversos temas y que al final arrojaron los elementos suficientes para la resolución que se tomó.
 
Destaca al respecto la importancia de que autoridades y empresarios se asesoren adecuadamente, apoyándose en especialistas para determinar la viabilidad de proyectos, o para demostrar actividades desleales como dumping, lo cual siempre será fundamental en el proceso de crecimiento y bienestar de la población.
 
"Lo relevante no sólo fue la decisión de no aprobar el Dragon Mart, sino el sentido del mensaje de la autoridad de que no se aceptarán políticas desleales de ningún país que quiera entablar relaciones comerciales con México".
 
Así, expuso, es relevante un comercio justo, ajeno a prácticas desleales, y libre de un intervencionismo estatal, pero también lo es llevar a cabo políticas que contribuyan a mejorar la productividad de las empresas, el desarrollo de nuevas tecnologías y el encadenamiento productivo, para así crecer a mayores tasas y de manera sostenida.
 
El organismo de investigación del sector privado refiere que México ha concertado a la fecha 12 Tratados de Libre Comercio (TLCs) con 44 países, 28 Acuerdos para la Promoción y Protección Recíproca de las Inversiones y nueve acuerdos de comercio en el marco de la Asociación Latinoamericana de Integración (Aladi).
 
Además, participa en organismos y foros multilaterales y regionales como la Organización Mundial del Comercio (OMC), el Mecanismo de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) y la Aladi, para fortalecer un comercio justo, ajeno a prácticas desleales, menciona el CEESP.
 
Esto, afirma, ha propiciado que el pronunciamiento de diversos sectores sociales, entre ellos el empresarial, sobre la definición de una política industrial de carácter pragmático, proactiva a un mayor crecimiento económico y generador de empleos, haya quedado definida en la mayoría de los compromisos que ha adquirido México con otros países.
 
De esta manera se fortalece la certidumbre sobre los beneficios que se pueden tener del intercambio comercial con el exterior, considera.
 
De no ser así, estima, se estaría generando un entorno en el que se podría inhibir la posibilidad de los productores y empresas locales de intensificar el escalamiento industrial y las capacidades tecnológico-productivas como premisa fundamental del libre comercio.
 
Sin embargo, la preocupación de que se puedan llevar a cabo proyectos que no se ajusten a las buenas prácticas de comercio y competencia siguen latentes.
 
Ello, porque persiste un entorno de poca transparencia y corrupción que facilitan la captura de organismos en los distintos órdenes de gobierno, lo que finalmente puede reflejarse en un entorno que va en contra de los objetivos principales de crecimiento económico, empleo y bienestar de la población, señala.
 
Destaca que para crear un mejor entorno para hacer negocios y ser más atractivos para la Inversión Extranjera Directa (IED), es fundamental un ambiente de seguridad jurídica, Estado de derecho y derechos de propiedad, que tienen como base una competencia apoyada en un comercio justo.
 
"Es por ello que se debe revisar cuidadosamente todo tipo de proyectos que se propongan al país, para buscar que estén alineados con los objetivos para hacer crecer la economía nacional con un beneficio mutuo y transparente".
 
Si bien es cierto, añade que el sector exportador generó casi 40 por ciento del crecimiento total del PIB de 2012, se debe tener en cuenta que la importación prácticamente diluyó este beneficio, lo que refleja el problema del bajo contenido nacional de los bienes vendidos al exterior, "es decir, que prácticamente exportamos importaciones".