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Acceso a tierras, riesgo para inversión minera

Esto se suma al impuesto de 8% a la extracción, que les quita rentabilidad. Para la firma Fresnillo, ésta es la segunda mayor preocupación después de la volatilidad del precio de los metales.
Axel Sánchez
14 abril 2014 21:50 Última actualización 15 abril 2014 5:0
Alberto Bailleres  (Bloomberg)

(Bloomberg)

La industria minera en México se enfrenta a uno de los desafíos más grandes, después de la volatilidad del precio de los metales. Es el creciente número de problemas por acceso a la tierra, consideró Alberto Baillères, presidente del consejo de administración de Grupo Bal.

En el reporte anual de la minera Fresnillo, correspondiente al 2013, el empresario explicó que esta situación es el segundo factor de riesgo para las inversiones, sólo por debajo de la caída en los precios de metales.

“La cuestión jurídica que se plantea para nuestra subsidiaria Minera Penmont, en la que se impugnó la propiedad donde están las minas Dipolos y la planta de beneficio Soledad- Dipolos, debe considerarse en un contexto más amplio y complicado”, expuso.

Desde 2012, Fresnillo tuvo una disputa con cinco miembros del Ejido El Bajío, comunidad agraria situada en Sonora, en contra de Minera Penmont, subsidiaria de la firma minera, por mantener los contratos de explotación en los términos iniciales.

Como resultado de este conflicto, los acuerdos por mil 824 hectáreas de terreno agrícola fueron declarados nulos por un magistrado agrario en 2013, quien ordenó a Penmont desocupar la tierra.

Después se quiso revocar los permisos de usos de explosivos de la firma, debido a que se justificaba sobre daños a la tierra expropiada, aunque a inicios de 2014 se negó esta posibilidad.

“Esperamos que la producción de oro gradualmente se recupere en la Herradura, como esperamos que el proceso de lixiviación se estabilice de dos a tres meses”, indicó.

Por otra parte, el empresario consideró que la reforma fiscal, en la que se aprobó un impuesto de 8 por ciento para la extracción minera de oro y plata, quitó rentabilidad a la industria.

Octavio Alvídrez, director general de Fresnillo, pidió paciencia a los inversionistas ante un panorama de baja rentabilidad y muchas inversiones de largo plazo.

“Soy consciente de la demanda de rentabilidad para los accionistas en el entorno económico actual. Invertir en el crecimiento a largo plazo a través de los ciclos de precios de metales será siempre un sello distintivo de nuestra estrategia y la asignación de capital prudente es esencial para mantener el equilibrio adecuado”, explicó en su reporte anual.

Asimismo, Alvídrez añadió que se mantendrán los planes de inversión 2014-2018, en los cuales se consideran nuevas minas y proyectos de eficiencia extractiva por 2 mil 181 millones de dólares.

Sólo para 2014 se estiman 642 millones.

Para enfrentar el difícil panorama, el directivo dijo que aplican una política de reducir costos y mantener un balance conservador. Por ello, dijo, Fresnillo puede soportar una alta volatilidad y aun así seguir siendo rentable sin dejar de financiar sus proyectos.