¿Cómo se gasta el dinero bajo a mesa en campaña?
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

¿Cómo se gasta el dinero bajo a mesa en campaña?

COMPARTIR

···

¿Cómo se gasta el dinero bajo a mesa en campaña?

Hay 3 mecanismos ilegales de fondeo de campañas: desvío de recursos, contribuciones ilegales y financiamiento del crimen, según el reporte 'Dinero bajo la mesa', de Integralia y MCCI.

Redacción
31/05/2018
Al registrarte estás aceptando el aviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.

Según el reporte Dinero Bajo la Mesa, por cada peso que un candidato a gobernador reporta y que el INE observa, hay 15 pesos más que se mueven por debajo de la mesa.

Hay tres mecanismos ilegales de fondeo de campañas: desvío de recursos públicos, contribuciones ilegales de particulares y financiamiento del crimen organizado. En todos ellos se recurre al dinero en efectivo para evitar la rastreabilidad y la subsecuente sanción.

Una manera de calcular el problema del financiamiento ilegal con dinero en efectivo es a través de las mediciones de la liquidez de la economía mexicana. Información del Banco de México muestra que en los años con elecciones federales existe un aumento en el uso de efectivo (M1) en el país. Por ejemplo, en 2012 el flujo de efectivo aumentó más de 37 mil millones de pesos (5%) de febrero a junio, sin que hubiese un fenómeno estacional, de consumo o de crecimiento que lo explicase. Es probable que una porción significativa de esa liquidez haya sido para fondear campañas políticas de manera ilegal.

Las aportaciones privadas ilegales pueden hacerse directamente al candidato con dinero en efectivo, pero también mediante esquemas de triangulación, utilizando empresas “fantasma” y facturas apócrifas, o bien, mediante aportaciones en especie como el pago de cobertura informativa. Este mecanismo de fondeo implica la comisión de otros delitos, como lavado de dinero, defraudación fiscal y simulación de operaciones. Por ejemplo, un empresario que desea financiar campañas simula la compra de bienes utilizando empresas “fantasma”, obtiene un comprobante de gasto legalmente válido –aunque la compra/venta no se realice–, deduce impuestos y finalmente destina esos recursos para apoyar a un candidato.

El principal destino del dinero bajo la mesa en campañas es el clientelismo electoral: comprar, movilizar, inhibir y coaccionar el voto. El rubro de mayor gasto dentro del clientelismo es la manutención de estructuras clientelares (promoción del voto y operación electoral). Según estimaciones hechas para este reporte, el clientelismo en una campaña de gobernador en un estado de tamaño mediano cuesta 290 millones de pesos, de los cuales 180 millones se destinan al sueldo de las estructuras. Esta estimación es conservadora, al asumir que la operación clientelar se pone en práctica únicamente durante tres meses, cuando en realidad las estructuras operan desde meses antes de que inicien las campañas.

a) Revisar la fórmula de financiamiento público de los partidos políticos a nivel nacional y estatal con una metodología “base cero”.

b) Reformular los topes de campaña con base en criterios generales.

c) Establecer un sistema integral de fiscalización en el que participen el SAT, UIF, ASF y el INE.

d) Crear normatividad y mecanismos de vigilancia focalizada en las cuentas bancarias simplificadas.

e) Bancarizar al 100% transacciones de los gobiernos para dificultar la dispersión de fondos públicos hacia campañas e intermediarios.

f) Mejorar el sistema de contrataciones y adjudicaciones a nivel local.

g) Reducir al mínimo la publicidad oficial en todo momento, con la excepción de las campañas de interés público, salud o seguridad pública.

h) Revisar la tipificación y sanción de las conductas delictivas electorales y crear juzgados especializados en la materia.

i) Voto obligatorio, implementando sanciones como el pago de multas o la imposibilidad de realizar trámites administrativos.

j) Introducir el uso de urnas electrónicas en las casillas electorales.