Economía

Zar financiero del Papa, bajo la lupa por exponer dispendio

La presión de la burocracia vaticana contra el cardenal George Pell, secretario de Finanzas de la Santa Sede ha crecido debido a su intento de poner orden en sus finanzas, por lo que fueron filtrados documentos al semanario L'Espresso sobre sus gastos, en los que destaca una factura de una sastrería por 2 mil 508 euros.
AP
26 febrero 2015 20:26 Última actualización 26 febrero 2015 20:35
Vaticano

La presión de la burocracia del Vaticano hacia el cardenal George Bell ha aumentado en las últimas semanas. (Bloomberg)

CIUDAD DEL VATICANO.- El zar financiero del Papa está bajo intenso escrutinio después de incomodar a algunos en el Vaticano a medida que intenta poner orden en sus finanzas.

El semanario italiano L'Espresso informó en su edición del viernes que el secretariado de Economía de la Santa Sede, dirigido por el cardenal George Pell, ha gastado más de medio millón de euros en sus seis primeros meses de existencia. El total incluye gastos que parecen justificados, como los de computadoras e impresoras, pero también una factura por 2 mil 508 euros del afamado sastre Gamarelli, que le hace trabajos al clero.

Los gastos llaman la atención, ya que Pell ha instituido una revisión de las erogaciones en el Vaticano para asegurarse de que cualquier dinero que sobre se destine a los pobres, señaló la publicación.


La resistencia de la burocracia vaticana, formada en buena medida por italianos, contra el australiano Pell ha estado aumentando constantemente, pero en diciembre se incrementó aún más cuando presumió que había "descubierto" cientos de millones de euros que habían sido "ocultados" en diversas cuentas de los estados financieros de la Santa Sede.

De hecho, se sabía de la existencia del dinero y se le mantenía fuera de los libros contables, porque buena parte de él se utilizaba como reserva en caso de que hubiera carencia de recursos.

La filtración de las facturas de Pell a L'Espresso, así como la divulgación de documentos en los que cardenales se quejan de su trabajo, tiene el claro fin de desacreditarlo y hace recordar el tema de los Vatileaks que empañó gravemente el último año del pontífice anterior, Benedicto XVI.

En ese escándalo, que de acuerdo con algunos provocó la renuncia de Benedicto XVI, el mayordomo del Papa filtró numerosos documentos a un periodista italiano con los que trató de manchar la reputación del cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano.

Los documentos también mostraban las fallas e intrigas políticas que afligen a la burocracia de la Santa Sede, problemas que fueron centrales en la elección de Francisco como Papa para que efectúe una reforma a fondo.

El vocero del Vaticano no quiso hacer comentarios al respecto el jueves.