Economía

Yellen retorna a la normalidad cuando se vuelve menos predecible

Los funcionarios de la Fed analizarán esta semana el tema de las tasas de interés, por lo que su presidenta, Janet Yellen, debe ubicarse entre su deseo de que se deje de depender de la orientación del banco central y el de evitar un aumento de los rendimientos.
Bloomberg
17 marzo 2015 18:35 Última actualización 17 marzo 2015 18:35
Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). (Bloomberg)

Janet Yellen, presidenta de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). (Bloomberg)

Janet Yellen quiere ser menos predecible, aunque sólo sea un poco.

Si esta semana la Reserva Federal echa por la borda una promesa de seguir siendo “paciente” con respecto al aumento de las tasas de interés, tal como lo anticiparon los economistas, la omisión marcará el fin de una era en la política de comunicaciones de la Fed y podría dar lugar a un período de mayor volatilidad en el mercado.

A partir de junio, y por primera vez desde 2008, los funcionarios tomarían decisiones con respecto a la tasa reunión por reunión, exclusivamente sobre la base de los datos que tienen ante sí, en lugar de comprometerse a mantener bajos los costos de endeudamiento.

Yellen, la presidenta de la Fed, desea que los inversores dejen de depender de la orientación del banco central en lo que se refiere al futuro camino de la política, pero quiere evitar un aumento excesivo de los rendimientos de los bonos susceptible de debilitar el crecimiento.


“Quieren normalizar la política, y una parte de esa normalización consiste en inyectar algo de incertidumbre respecto de lo que hará el banco central”, dijo Roberto Perli, ex funcionario de la Fed que actualmente es socio en Cornerstone Macro LLC en Washington. “De todos modos, no quieren que los mercados entren en un caos”.

Casi 90 por ciento de los economistas consultados predicen que los funcionarios abandonarán la promesa de ser “pacientes” en su comunicado, que será publicado al término de una reunión de dos días del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC por su sigla en inglés) el miércoles.

Aproximadamente 45 por ciento consideraron que esto era un paso hacia un aumento de las tasas en junio, que han sido mantenidas cercanas a cero desde diciembre de 2008, según la consulta a 49 encuestados realizada los días 12 y 13 de marzo. Treinta y siete por ciento consideraron que serán subidas en septiembre.

TIEMPO CONSIDERABLE
El FOMC descartó en diciembre una antigua promesa de mantener las tasas cercanas a cero durante un “tiempo considerable”, diciendo, en cambio, que los diseñadores de la política “podían ser pacientes” para decidir cuándo ajustar.

En la conferencia de prensa que siguió, Yellen dijo que la expresión aludía a la escasa probabilidad de que el comité moviera las tasas en sus dos reuniones siguientes. El FOMC reiteró esas palabras en enero, descartando efectivamente un aumento en marzo y abril.

Eliminar “pacientes” este mes hace entrar en juego a junio. La declaración semestral de Yellen ante el Congreso los días 24 y 25 de febrero indicó que la Fed estaba aprestándose a abandonar la expresión.

Cuando hable en una conferencia de prensa después de la reunión de esta semana, Yellen se verá sometida a la prueba de encontrar un término medio entre limitar las opciones de la Fed y volverse totalmente impredecible.

“Yellen enfatizará hasta el cansancio que no necesita elevar las tasas en junio”,
dijo Eric Green, responsable de investigación económica estadounidense en TD Securities USA LLC en Nueva York, que anteriormente trabajó en la Fed de Nueva York.

La volatilidad ya está creciendo. Medida respecto de las opciones a tres meses para las permutas de tasas de interés a dos años, un vencimiento que es el más afectado por los cambios en la perspectiva para la política monetaria de la Fed, la volatilidad promedió 65 puntos básicos este año, en comparación con 46 puntos básicos en 2014.