Economía

Violencia de AL, concentrada en México, Venezuela y el Triángulo del Norte

El aumento en las tasas de crimen no es tan problemático en todos los países de América Latina, pero sí en México, Venezuela y los países que incluyen el Triángulo del Norte, de acuerdo con el informe 'Fin a la Violencia en América Latina' del Banco Mundial. 
Leticia Hernández
07 febrero 2017 14:16 Última actualización 07 febrero 2017 14:56
Fin a la Violencia en América Latina

Fin a la Violencia en América Latina (Tomada de Twitter.com/AlejandraViver)

La violencia en América Latina parece ser un problema regional, pero está focalizado en México, Venezuela y el llamado Triángulo del Norte (Guatemala, El Salvador y Honduras), países en donde la desigualdad, pobres condiciones laborales y falta de eficacia y credibilidad de las instituciones son factores propulsores, coincidieron especialistas.

“El aumento en las tasas de crimen no es tan problemático en todos los países de América Latina, pero sí en México, Venezuela y el Triángulo del Norte, en donde está muy vinculado al crimen organizado y esto hace parecer que toda la región tenga la paradoja de alto crimen, cuando en realidad está concentrado en ciertas partes”, señaló Daniel Lederman, economista principal y economista en jefe adjunto de América Latina y el Caribe del Banco Mundial.

Durante la conferencia para presentar el informe Fin a la Violencia en América Latina, transmitida vía web desde el Woodrow Wilson International Center for Scholars, en Washington D.C., el especialista señaló que el delito y el crimen son fenómenos sociales complejos impulsados por el nivel de desigualdad, desarrollo, pobreza y “condiciones del mercado laboral que afectan a ciertos niveles poblacionales como los hombres jóvenes”, dijo este martes. 

En su participación, Laura Chioda, economista senior del Banco Mundial y autora del estudio, explicó que el informe trata la prevención de la violencia enfatizando mecanismos para el diseño de políticas integrales.

Así, parte del hecho de que se pueden tomar medidas preventivas desde el inicio del ciclo de vida, con mecanismos biológicos; en la etapa de la juventud, con el desarrollo cerebral y auto control de emociones. Además de una educación de calidad y en mayor cantidad, cuidando la transición de la vida académica a la laboral.

Además, señaló que para prevenir la violencia, también inciden factores de la comunidad y la importancia de la calidad y legitimidad de las instituciones para la igualdad de políticas y el sistema judicial.

“La prevención es posible; nunca es demasiado temprano o tarde para aplicarla. Nunca es suficiente y nunca se debe distinguir por género. No abogamos por una intervención con políticas integrales, sino por un enfoque integral que es diferente. Hay que rediseñar y repensar la mayoría de las políticas existentes”, señaló.

Al identificar a México entre los países con mayores problemas de violencia en América Latina, Guadalupe Correa-Cabrera, profesora del Departamento de Asuntos Públicos y Estudios de Seguridad de la Universidad de Texas en Rio Grande Valley, expuso que la creciente desigualdad en el ingreso,  junto con la penetración alcanzada por el crimen organizado y la corrupción de las instituciones, son los problemas que alimentan las tasas de crimen en el país.

“México es un país muy desigual y la desigualdad es un factor propulsor de la violencia y tenemos que entender mejor cómo incide; la calidad de los trabajos es muy importante, y por otro lado, el crimen organizado ha aumentado apoyado en el uso de la tecnología”, dijo durante su participación en el panel de discusión.

La académica ejemplificó la situación en Tamaulipas, en donde a pesar de la situación de alta criminalidad, la población no denuncia y los medios de comunicación no informan, porque el crimen organizado los silencian y controlan todas las actividades económicas.

“México está viviendo un proceso sumamente difícil y la credibilidad de las instituciones está en tela de juicio porque los niveles de corrupción han salido a la luz, pero no se castiga aun habiendo pruebas”, advirtió.

APRENDER DE LA EXPERIENCIA

Colombia tiene algo que enseñar a México con su experiencia tras haber bajado en 55 por ciento su tasa de homicidios en la ciudad de Calí, apuntó Rodrigo Guerrero, exalcalde de esa ciudad y destacó que la policía es clave, el sistema judicial es uno de los pilares junto con el componente social y políticas laborales.

“En Cali se impuso un enfoque sistemático en áreas específicas y se encontró que el costo al estado en seguridad y salud era mucho mayor que el mismo costo de la reducción de la violencia”, dijo.

Por su parte, Laura Chioda señaló que en Brasil se expandió el periodo de educación escolar básica hasta los 16 años para que los jóvenes no abandonen la escuela, "Eso redujo el crimen, el uso de drogas y mejoró la calidad de vida en las comunidades" y apuntó que es una medida que redituó el costo invertido.

Es necesario también un periodismo autónomo e independiente que pueda hacer su papel en pro de la sociedad y una mayor colaboración de la sociedad y de organizaciones civiles para hacer contrapeso de las instituciones, exigir transparencia en el uso de recursos y legitimidad de los procesos judiciales, dijo Eric Olson, director del Programa Latinoamericano en el Centro Internacional Woodrow Wilson.

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